Una cosa son los rasguños, viriles e intrépidos, con que me regala cuando le entra el complejo de pantera. Otra, muy difícil de entender, es el complejo de perico: ¿qué placer halla en escalar mi pantalón y mi playera para acomodarse en las alturas de mi hombro y observar, desde allí, ya cómo posteo, ya cómo chateo? ¿Y el complejo de perro: que me despierte lamiéndome la barba por las mañanas?
Mi gato es todo un dilema para un psicoanalista.
(MIAU)
¡¡ Exelente !!
ResponderEliminarCuatro animales en uno
Jejeje
Qué alegría que al fin tienes a tu gatito!! Me lo presentas?? No sé si convendría que Rihana lo conociera, pero con Candy no creo que haya problema =)
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