Me importa un comino si lo quieren o no en Hollywood. Shyamalan es un chingón y el tráiler de su película sobre Avatar podría redimirlo de todo, todo The happening. Y eso que a mí me gustó.
(¡WOAAAH!)
sábado, 13 de febrero de 2010
Tráiler de The last airbender, ¡de Shyamalan!
miércoles, 10 de febrero de 2010
Guadalajara es bonita...
viernes, 5 de febrero de 2010
Los Ivanes: memoria
Los Ivanes han sido entregados desde hace dos años; éstos fueron los ganadores de las ediciones 2007 (entregados en 2008) y 2008 (entregados en 2009).
2007
Mejor Película Das leben der anderen, Las vidas de los otros
Mejor Dirección Clint Eastwood, por Flags of our fathers y Letters from Iwo Jima
Mejor Actriz Kate Winslet, por Little Children
Mejor Actor Benicio del Toro, por Things we lost in the fire
Mejor Guión Zodiac, de James Vanderbilt y Robert Graysmith
Mejor Fotografía Curse of the golden flower, de Zhao Xiaoding
Mejor Música Michael Giacchino, por Ratatouille
2008
Mejor Película Slumdog millionaire
Mejor Dirección Julian Schnabel, por Le scaphandre et le papillion
Mejor Actriz Penélope Cruz, por Vicky Cristina Barcelona
Mejor Actor Daniel Day-Lewis, por There will be blood
Mejor Guión Before the devil knows you’re dead, de Kelly Masterson y Sidney Lumet
Mejor Fotografía There will be blood, de Robert Elswit
Mejor Música Alexandre Desplat, por Lust, caution
2009
Mejor Fotografía Inglourious basterds, de Robert Richardson
(¡...Y CONTANDO!)
2007
Mejor Película Das leben der anderen, Las vidas de los otros
Mejor Dirección Clint Eastwood, por Flags of our fathers y Letters from Iwo Jima
Mejor Actriz Kate Winslet, por Little Children
Mejor Actor Benicio del Toro, por Things we lost in the fire
Mejor Guión Zodiac, de James Vanderbilt y Robert Graysmith
Mejor Fotografía Curse of the golden flower, de Zhao Xiaoding
Mejor Música Michael Giacchino, por Ratatouille
2008
Mejor Película Slumdog millionaire
Mejor Dirección Julian Schnabel, por Le scaphandre et le papillion
Mejor Actriz Penélope Cruz, por Vicky Cristina Barcelona
Mejor Actor Daniel Day-Lewis, por There will be blood
Mejor Guión Before the devil knows you’re dead, de Kelly Masterson y Sidney Lumet
Mejor Fotografía There will be blood, de Robert Elswit
Mejor Música Alexandre Desplat, por Lust, caution
2009
Mejor Fotografía Inglourious basterds, de Robert Richardson
(¡...Y CONTANDO!)
Los Ivanes 2009: Mejor Fotografía
Los Ivanes son los premios que yo concedo —para regocijo y cardiaca expectación del mundo del cine mundial— a lo mejor del cine que yo vi durante el año. Tienen tanta importancia que me importan: yo los decido, los administro, los gobierno, les sirvo. Soy su amo y su esclavo. Ah, ja, ja, ja.
Y el Ivanes a Mejor Fotografía es una cosa que qué cosa. Porque tiene la pretensión de reconocer al cine por uno de sus componentes esenciales: la puesta en escena concreta, la plástica uniforme o caótica pero decidida y congruente, la narrativa que entra, primero —pero no siempre—, por los ojos. ¿Para qué te sirve tener una cámara? Anular la imagen, escoger la oscuridad o huir de la claridad son elecciones conscientes: ¡ay de los idiotas, cortometrajistas, itesianos y especies similares, que andan por allí pidiendo a sus camarógrafos que sean heroicos! Nada es más inteligente que la inteligencia de los hombres: un director y un camarógrafo que saben lo que quieren decir y cómo quieren decirlo son, por unos segundos, más sabios que todos los libros que puedan decirse sobre una sola imagen. Y entonces, tengo ocho aspirantes al premio, pero digo, en aras de mantener al Ivanes dentro de estos límites: ¡adiós, Déjame entrar (Lat den ratte komma in), esa belleza con una niña vampira que importa por millones de cosas menos por el vampirismo de la cinta! ¡Adiós, Appaloosa, interesantísimo intento de Ed Harris por hacer un western auténtico! ¡Adiós, The curious case of Benjamin Button, más valiosa por los gestos de Cate Blanchet y Brad Pitt y por sus maquillajes que por las elecciones de encuadre, de profundidad de campo o de foco de su excelente equipo de fotógrafos! ¡Adiós, adiós ya!
Y me queda un difícil conjunto de cinco cintas compitiendo por el premio, todas valiosas, sólidas y contundentes, todas de imágenes inolvidables; no: memorables. La redondísima Revolutionary road (¿alguien olvidará esa alfombra sobre la que gotea sangre?), la impactante Watchmen, una asombrosamente atractiva Harry Potter and the Half-blood Prince, la emocionante Inglourious basterds y esa joyita de la fotografía y edición narrativas que es The wrestler (por el amor de Dios: ¡siga usted la espalda de Mickey Rourke en la misma secuencia rumbo al ring o rumbo al frigorífico!). Pero hay que decidir, ay, qué miedo. Y casi siento que soy injusto (lo soy), casi me convenzo de ello, porque he de escoger. Es como Sophie's choice, chingao. Pero escojo, que al cabo aquí no hay nazis. Y el Ivanes 2009 a Mejor Fotografía es para Inglourious basterds.


Dos palabras: gran angular. Y mencionaré tres planos: el de la secuencia inicial, con el francés que parte madera mientras una de sus hijas cuelga la ropa en tendederos, a la Sergio Leone; Mélanie Laurent retocándose el maquillaje bajo una redecilla que le cubre los fatales ojos; y Landa, el maravilloso Christoph Waltz, tras de un teléfono mientras negocia su salvación. Pero hay millones de ésos: millones de planos que son carteles para comprar a dos metros de base para cubrir una pared con ellos, caramelos sembrados en una película que es todo dulces, como la casa de la bruja de Hansel y Gretel. Aunque el resultado final de la cinta de Tarantino me resulte intragable, por empalagoso, ir de humor amargo a una tan edulcorada cinta me proveyó de una de las mejores noches de mi vida. Y sería idiota negarlo: míster Robert Richardson ha bordado con esta película una de sus más explosivas, clásicas y adorables películas del año. ¿Por qué todo, sin embargo, parece tan lejos de Pulp fiction y, por desgracia, tan cerca de Kill Bill?


Tengo para mí que ese perro Tarantino recibirá el Oscar a Mejor Director. No me importa. Inglourious basterds merece varios tipos de reconocimiento, y me queda claro que no se conformará sólo con el popular.
Abur.
(A CONTINUACIÓN: ¡EL IVANES A MEJOR ACTOR!)
Y el Ivanes a Mejor Fotografía es una cosa que qué cosa. Porque tiene la pretensión de reconocer al cine por uno de sus componentes esenciales: la puesta en escena concreta, la plástica uniforme o caótica pero decidida y congruente, la narrativa que entra, primero —pero no siempre—, por los ojos. ¿Para qué te sirve tener una cámara? Anular la imagen, escoger la oscuridad o huir de la claridad son elecciones conscientes: ¡ay de los idiotas, cortometrajistas, itesianos y especies similares, que andan por allí pidiendo a sus camarógrafos que sean heroicos! Nada es más inteligente que la inteligencia de los hombres: un director y un camarógrafo que saben lo que quieren decir y cómo quieren decirlo son, por unos segundos, más sabios que todos los libros que puedan decirse sobre una sola imagen. Y entonces, tengo ocho aspirantes al premio, pero digo, en aras de mantener al Ivanes dentro de estos límites: ¡adiós, Déjame entrar (Lat den ratte komma in), esa belleza con una niña vampira que importa por millones de cosas menos por el vampirismo de la cinta! ¡Adiós, Appaloosa, interesantísimo intento de Ed Harris por hacer un western auténtico! ¡Adiós, The curious case of Benjamin Button, más valiosa por los gestos de Cate Blanchet y Brad Pitt y por sus maquillajes que por las elecciones de encuadre, de profundidad de campo o de foco de su excelente equipo de fotógrafos! ¡Adiós, adiós ya!
Y me queda un difícil conjunto de cinco cintas compitiendo por el premio, todas valiosas, sólidas y contundentes, todas de imágenes inolvidables; no: memorables. La redondísima Revolutionary road (¿alguien olvidará esa alfombra sobre la que gotea sangre?), la impactante Watchmen, una asombrosamente atractiva Harry Potter and the Half-blood Prince, la emocionante Inglourious basterds y esa joyita de la fotografía y edición narrativas que es The wrestler (por el amor de Dios: ¡siga usted la espalda de Mickey Rourke en la misma secuencia rumbo al ring o rumbo al frigorífico!). Pero hay que decidir, ay, qué miedo. Y casi siento que soy injusto (lo soy), casi me convenzo de ello, porque he de escoger. Es como Sophie's choice, chingao. Pero escojo, que al cabo aquí no hay nazis. Y el Ivanes 2009 a Mejor Fotografía es para Inglourious basterds.


Dos palabras: gran angular. Y mencionaré tres planos: el de la secuencia inicial, con el francés que parte madera mientras una de sus hijas cuelga la ropa en tendederos, a la Sergio Leone; Mélanie Laurent retocándose el maquillaje bajo una redecilla que le cubre los fatales ojos; y Landa, el maravilloso Christoph Waltz, tras de un teléfono mientras negocia su salvación. Pero hay millones de ésos: millones de planos que son carteles para comprar a dos metros de base para cubrir una pared con ellos, caramelos sembrados en una película que es todo dulces, como la casa de la bruja de Hansel y Gretel. Aunque el resultado final de la cinta de Tarantino me resulte intragable, por empalagoso, ir de humor amargo a una tan edulcorada cinta me proveyó de una de las mejores noches de mi vida. Y sería idiota negarlo: míster Robert Richardson ha bordado con esta película una de sus más explosivas, clásicas y adorables películas del año. ¿Por qué todo, sin embargo, parece tan lejos de Pulp fiction y, por desgracia, tan cerca de Kill Bill?


Tengo para mí que ese perro Tarantino recibirá el Oscar a Mejor Director. No me importa. Inglourious basterds merece varios tipos de reconocimiento, y me queda claro que no se conformará sólo con el popular.
Abur.
(A CONTINUACIÓN: ¡EL IVANES A MEJOR ACTOR!)
jueves, 4 de febrero de 2010
Salinger
Reproduzco aquí la linda columna que publicó en Mural, este jueves, José Israel Carranza sobre Salinger y su reciente fallecimiento. Yo publiqué una, varias veces menos interesante, el viernes anterior. No pongo el link a Mural porque —ajá, adivinaron— ese remaldito sitio todavía es de paga. Ya cambiarán, ya cambiarán.
LA MENOR IMPORTANCIA
Nadie
José Israel Carranza
4 Feb. 10
En las notas que informaron sobre el deceso de J.D. Salinger, y sobre todo en las de los periódicos estadounidenses, había un regusto generalizado de reproche, de ajuste de cuentas: antes de consignar la estatura literaria del escritor, antes de recordar la influencia decisiva que ha tenido en medio siglo de lectores, dichas notas destacaban cómo, durante la mayor parte de su vida, el autor de El Guardián entre el Centeno había eludido obsesivamente no sólo la fama que le acarreó su obra, sino todo contacto humano.
"Recluso de sí mismo", lo llamaron por ahí, o "el Garbo de las letras" (por recordar a alguien más que quiso omitirse de su propia celebridad). "Famoso por no querer ser famoso", se leyó en The New York Times: una calificación que no por artera deja de ser comprensible: si alguien es Alguien, lo es exclusivamente gracias a que la prensa y la publicidad y la avidez del público así lo deciden.
Aunque pasó casi 60 años retirado del mundo, Salinger resucitó varias veces en la atención de los medios por la vía del escándalo: se quiso hallar claves en los subrayados que hizo en su ejemplar de El Guardián... el asesino de John Lennon; su foto más reproducida es la que lo muestra agitando un puño enfurecido delante de la cámara de un intruso; en 1981 apareció la "entrevista" que le sonsacó una oportunista que lo sorprendió mientras iba a recoger su correo (luego se ha dicho que tal "entrevista" fue posible porque la dizque entrevistadora estaba de muy buen ver). Hace algunos años, una hija sacó una biografía dictada por el resentimiento, y apenas hace seis meses Salinger tuvo que pedir a un juez que impidiera la publicación de una secuela de su novela (que se publicó, aunque no puede circular en los Estados Unidos). Y ello por no hablar de las ediciones censuradas, las prohibiciones de leerlo, las leyendas que lo imaginaban como un chiflado y, ahora, el ansia por saber qué habrá estado haciendo todo este tiempo, porque, al morirse, perdió la batalla: en ningún lugar hay menos privacidad que en la tumba.
En un mundo aturdido por la frivolidad y la ira, siempre es admirable alguien que decide hacerse a un lado. Pero, además, lo que enseñó con su obstinación en el silencio fue que, cuando se trata de literatura, uno está solo y no puede pedirle cuentas a nadie más que a sí mismo. El autor siempre sobra. O, quizás, si mandó a su editorial que quemara toda la correspondencia que le dirigieran sus fans y echó el candado, fue porque, como Holden Caulfield, quiso "estar lejos de toda maldita conversación estúpida con nadie", y ser al fin esa cosa extraña, infame e imperdonable: un hombre que quiere que lo dejen en paz.
menorimportancia@mural.com
(SNIF)
LA MENOR IMPORTANCIA
Nadie
José Israel Carranza
4 Feb. 10
En las notas que informaron sobre el deceso de J.D. Salinger, y sobre todo en las de los periódicos estadounidenses, había un regusto generalizado de reproche, de ajuste de cuentas: antes de consignar la estatura literaria del escritor, antes de recordar la influencia decisiva que ha tenido en medio siglo de lectores, dichas notas destacaban cómo, durante la mayor parte de su vida, el autor de El Guardián entre el Centeno había eludido obsesivamente no sólo la fama que le acarreó su obra, sino todo contacto humano.
"Recluso de sí mismo", lo llamaron por ahí, o "el Garbo de las letras" (por recordar a alguien más que quiso omitirse de su propia celebridad). "Famoso por no querer ser famoso", se leyó en The New York Times: una calificación que no por artera deja de ser comprensible: si alguien es Alguien, lo es exclusivamente gracias a que la prensa y la publicidad y la avidez del público así lo deciden.
Aunque pasó casi 60 años retirado del mundo, Salinger resucitó varias veces en la atención de los medios por la vía del escándalo: se quiso hallar claves en los subrayados que hizo en su ejemplar de El Guardián... el asesino de John Lennon; su foto más reproducida es la que lo muestra agitando un puño enfurecido delante de la cámara de un intruso; en 1981 apareció la "entrevista" que le sonsacó una oportunista que lo sorprendió mientras iba a recoger su correo (luego se ha dicho que tal "entrevista" fue posible porque la dizque entrevistadora estaba de muy buen ver). Hace algunos años, una hija sacó una biografía dictada por el resentimiento, y apenas hace seis meses Salinger tuvo que pedir a un juez que impidiera la publicación de una secuela de su novela (que se publicó, aunque no puede circular en los Estados Unidos). Y ello por no hablar de las ediciones censuradas, las prohibiciones de leerlo, las leyendas que lo imaginaban como un chiflado y, ahora, el ansia por saber qué habrá estado haciendo todo este tiempo, porque, al morirse, perdió la batalla: en ningún lugar hay menos privacidad que en la tumba.
En un mundo aturdido por la frivolidad y la ira, siempre es admirable alguien que decide hacerse a un lado. Pero, además, lo que enseñó con su obstinación en el silencio fue que, cuando se trata de literatura, uno está solo y no puede pedirle cuentas a nadie más que a sí mismo. El autor siempre sobra. O, quizás, si mandó a su editorial que quemara toda la correspondencia que le dirigieran sus fans y echó el candado, fue porque, como Holden Caulfield, quiso "estar lejos de toda maldita conversación estúpida con nadie", y ser al fin esa cosa extraña, infame e imperdonable: un hombre que quiere que lo dejen en paz.
menorimportancia@mural.com
(SNIF)
martes, 12 de enero de 2010
Los Ivanes 2009
Los Ivanes son los premios más importantes del cine: para mí. Son los premios que yo entrego a lo que más me gustó del cine que yo vi durante el año. No es una selección poco variada, poco plural o poco abultada: durante 2009 vi 119 películas y te apuesto a que tú no viste tantas (de las dos apuestas que conseguiré, ja, perderé una y ganaré otra). Muchas fueron películas viejas, o cintas ya del año del caldo, que no meteré a la competencia. La idea es que entren sólo estrenos o películas no estrenadas que hubiera podido ver en video. Es el caso, digamos, de Push, esa bobaliconada sobre superhéroes que sufren donde Dakota Fanning consigue ser despedazadoramente aburrida, ella, que era una niña tan simpática: acá no se había estrenado cuando ya me la habían traído en video. Milk, Changeling, The curious case of Benjamin Button, entraron en esta selección porque yo las vi en video cuando no las había visto en cine y apenas estaban en cartelera. Así funcionan los Ivanes.
Como es éste el tercer año que entrego los Ivanes, para catarsis y asombro del mundo del cine, vale la pena hacer un brevísimo recuento:
- 2 entregas de los Ivanes han acontecido: 2007 y 2008.
- 7 premios Ivanes se entregan: película, director, guión, actor, actriz, música y fotografía, además de tres premios honorarios que pueden ser individuales o múltiples: los Ivanes de Plata, los Ivanes con Laureles y los Ivanes Olímpicos; los nombres son así de mamones y qué y qué.
- 1 chingo de horas has gastado leyendo mis posts sobre los Ivanes.
- 119 películas vi durante 2009.
- 49 películas de las que vi este año son susceptibles de competir: desde la infame Australia de Baz Luhrmann (alguien que le dé un papirotazo de mi parte, porfa) hasta la amable Trumbo de Peter Askin con ese elenco que ya lo quisiera, digamos, Clint Eastwood o de allí pa' arriba.
- 14 de esas 49, nada más, fueron películas en video; seguramente, cintas piratotototas. Ni modo.
- 1 de esas películas es un documental, y sólo una: This is it, la peli sobre Michael Jackson. Me gustó mucho, pero vayamos, desde ya, descartándola porque no entrará en ninguna puta categoría. Qué hueva.
¿Estamos listos? En los próximos días haré una pedante, insoportable, pesadísima selección de entre las cintas que vi este año. Nadie más que yo entenderá su lógica, pero tú, obsesa lectora, adicto lector, las revisarás con calma parsimoniosa.
Allí vienen los Ivanes 2009.
Nos vamos a divertir, cómo chingaos no.
Ajúa.
(¡!)
Como es éste el tercer año que entrego los Ivanes, para catarsis y asombro del mundo del cine, vale la pena hacer un brevísimo recuento:
- 2 entregas de los Ivanes han acontecido: 2007 y 2008.
- 7 premios Ivanes se entregan: película, director, guión, actor, actriz, música y fotografía, además de tres premios honorarios que pueden ser individuales o múltiples: los Ivanes de Plata, los Ivanes con Laureles y los Ivanes Olímpicos; los nombres son así de mamones y qué y qué.
- 1 chingo de horas has gastado leyendo mis posts sobre los Ivanes.
- 119 películas vi durante 2009.
- 49 películas de las que vi este año son susceptibles de competir: desde la infame Australia de Baz Luhrmann (alguien que le dé un papirotazo de mi parte, porfa) hasta la amable Trumbo de Peter Askin con ese elenco que ya lo quisiera, digamos, Clint Eastwood o de allí pa' arriba.
- 14 de esas 49, nada más, fueron películas en video; seguramente, cintas piratotototas. Ni modo.
- 1 de esas películas es un documental, y sólo una: This is it, la peli sobre Michael Jackson. Me gustó mucho, pero vayamos, desde ya, descartándola porque no entrará en ninguna puta categoría. Qué hueva.
¿Estamos listos? En los próximos días haré una pedante, insoportable, pesadísima selección de entre las cintas que vi este año. Nadie más que yo entenderá su lógica, pero tú, obsesa lectora, adicto lector, las revisarás con calma parsimoniosa.
Allí vienen los Ivanes 2009.
Nos vamos a divertir, cómo chingaos no.
Ajúa.
(¡!)
Y más ,más cine
Las listas de las Rotten Tomatoes, es decir, sus Tomates de Oro, son referencia indispensable cada año. Lo pésimo es que descubro que, de 2009, no he visto ¡ni la mitad! A surtirse de discos pirata, supongo.
(¡UP IN THE AIR QUÉ ONDA!)
(¡UP IN THE AIR QUÉ ONDA!)
Más cine, cine, cine
1. Oliver Stone y sus mamadas.
2. Spider Man 4 y sus mamadas.
3. Y Sam Mendes dirigirá Bond 23 y sus ma... ey, espera. ¿Sam Mendes? ¡Wooow!
(NINGUNA DE LAS DOS PRIMERAS COSAS ME IMPORTAN. HOY VI ZOMBIELAND Y ME DIVERTÍ: JODEOS)
2. Spider Man 4 y sus mamadas.
3. Y Sam Mendes dirigirá Bond 23 y sus ma... ey, espera. ¿Sam Mendes? ¡Wooow!
(NINGUNA DE LAS DOS PRIMERAS COSAS ME IMPORTAN. HOY VI ZOMBIELAND Y ME DIVERTÍ: JODEOS)
Trolls en los foros y los homosexuales
La discusión sobre el matrimonio ente homosexuales, recién aprobado por ley en el DF, y la posibilidad de que adopten niños, tiene encendidos los foros de los periódicos en Internet. Homófobos auténticos, furiosos y ofendidos, e inquisidores de inquisidores, indignados y progresistas, se enfrentan con rabia y con faltas de ortografía de tipos no documentados por la Academia. Los foros, sin embargo, no son divertidos: preocupan horrorosamente. ¿Serán trolls, me pregunto yo?
Jotito lector, tortillera lectora, lee esta nota. Y, para darse un ejemplo de que no soy el único advertido de la actividad incesante de trolls en el planeta, lee esto. Además, del foro de comentarios a la nota de El Universal rescato esto, que es valioso, útil y, por supuesto, singular en medio de las discusiones de estos días.
MÁS
Y luego, por supuesto, tenemos a las iglesias unidas. Con el debido respeto, ¿qué chingados les pasa?
(¡SÍ AL DERECHO DE ADOPCIÓN DE LOS MATRIMONIOS GAY! SOY PROGRE Y QUÉ)
Jotito lector, tortillera lectora, lee esta nota. Y, para darse un ejemplo de que no soy el único advertido de la actividad incesante de trolls en el planeta, lee esto. Además, del foro de comentarios a la nota de El Universal rescato esto, que es valioso, útil y, por supuesto, singular en medio de las discusiones de estos días.
MÁS
Y luego, por supuesto, tenemos a las iglesias unidas. Con el debido respeto, ¿qué chingados les pasa?
(¡SÍ AL DERECHO DE ADOPCIÓN DE LOS MATRIMONIOS GAY! SOY PROGRE Y QUÉ)
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sábado, 9 de enero de 2010
Dos titulares del día
1. "Niña se quema al chupar cable USB conectado a laptop". Yo hice algo así cuando era pequeño, como de siete años, con un eliminador conectado al tomacorriente de la pared. Vi varios tonos de morado y verde y luego me vine al piso y reaccioné unos segundos después, sin problemas. Nadie me vio, nadie me regañó, nadie me reconvino, nadie se alarmó: una mano quemada es el mejor maestro. Supongo que una lengua quemada debe ser algo así como el mejor prefecto que jalonea del suéter mientras saborea una sonrisita pervertida porque acaba de sorprenderte mientras una de tus compañeras tiene las manos dentro de tus pantalones en el baldío que hay detrás de los baños, a la hora del recreo. O algo así. Qué mala onda. Y mira, las USB, tan inofensivas que se veían.
2. "Harold Pinter tuvo una amante al tiempo que engañaba a su mujer con otra". ¿Por qué eso es nota, en cualquier caso? No lo sé, pero me queda claro que "frasear" el titular debe haber sido divertidísimo.
(ERA AMANTE DE LA NOVIA QUE TENÍA CUANDO SU AMANTE ERA SU NOVIA Y SU ESPOSA NO SE OLÍA NADA DE NADA. PARECE OBRA DE PINTER, PODRÍA DECIRSE, PERO DEBEN HABER TENIDO MUCHOS MÁS DIÁLOGOS)
2. "Harold Pinter tuvo una amante al tiempo que engañaba a su mujer con otra". ¿Por qué eso es nota, en cualquier caso? No lo sé, pero me queda claro que "frasear" el titular debe haber sido divertidísimo.
(ERA AMANTE DE LA NOVIA QUE TENÍA CUANDO SU AMANTE ERA SU NOVIA Y SU ESPOSA NO SE OLÍA NADA DE NADA. PARECE OBRA DE PINTER, PODRÍA DECIRSE, PERO DEBEN HABER TENIDO MUCHOS MÁS DIÁLOGOS)
jueves, 7 de enero de 2010
Patiños en la controversia
Cositas curiosas de la libertad de expresión. Esteban Arce, el que era patiño del Burro Van Rankin que era patiño de este otro, se convirtió en uno más de los líderes de opinión que atizan la polémica en torno a los matrimonios homosexuales. ¿Esto no iba en serio, digo yo?(LA PREGUNTA ES: ¿POR QUÉ HAY GENTE A LA QUE LE IMPORTA LO QUE DIGA ESTEBAN ARCE, EN CUALQUIER CASO?)
sábado, 2 de enero de 2010
Las películas más esperadas de 2010 según RT
La cosa de RT es que suele ser muy exigente, excepto cuando se pone gringa (le da a la bobalicona Avatar un increíble 83%). Yo sí diría: éste es el cine gringo que habremos de ver en el año que viene. Sea.
(THE GREEN HORNET!)
(THE GREEN HORNET!)
jueves, 31 de diciembre de 2009
10 "películas más esperadas" de 2010

Es que va a haber muchas listas, así que he aquí una primera, bastante interesante. Me quedo con la espera de Iron Man 2 e Inception. La de Scorsese con Leo, francamente, me suena a que va a estar de hueva... pero son Scorsese y Leo.
Ya veremos.
(AJÁ)
¡Iron Man 2!

Yo sólo sé decir que el Iron Man de Favreau es la cosa más cool desde que se inventó el término "cool". Extrañaré al gran Terrence Howard, pero ¡vean a Cheadle al final!
(¡WAR MACHINE!)
Y películas de los 2000
Las películas más divertidas de la década, según The Huffington Post, incluyen a The hangover, Ghost world y School of rock. Su resumen es gringo-gringo-gringo y, por eso, es divertidísimo. Yo prefiero Knocked up.
(¡ETERNAL SUNSHINE!)
(¡ETERNAL SUNSHINE!)
Las citas más tontas de los años 2000 ¡y gatoooos!

El "They misunderestimate me" de George W. Bush es sensacional, pero tiene razón The Huffington Post al colocar primero a Dana Perino: "No tuvimos un ataque terrorista en nuestro país durante la administración del presidente Bush". Clásica.
El sitio del periódico tiene varios "Lo mejor de...", incluyendo este sensacional video que el resumen del año para Estados Unidos: 2009, the year of WTF?
Añade una lindísima recopilación de gatos sensacionales de 2009. No tiene pierde.
("EL MATRIMONIO GAY DEBERÍA SER ALGO QUE PASARA ENTRE UN HOMBRE Y UNA MUJER")
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martes, 29 de diciembre de 2009
¡Coriolano en cine!
Andaba buscando notas sobre William Hurt, uno de mis actores favoritos del cine hollywoodense. Descubrí que aparecería en una Coriolanus. El corazón me dio un brinco, pero mi corazón da tantos brincos que no le presté atención. Ahora mismo, no obstante, vencería a una pulga en un combate de saltos: ¡Coriolanus! Ralph Fiennes será el obstinado y cabezadura capitán romano. ¡Argh!
(ARGH!)
(ARGH!)
lunes, 28 de diciembre de 2009
Los mejores libros de 2009
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