Atiné 12: Película, Actor, Actriz, Actor de reparto, Guión original, Guión adaptado, Edición, Sonido, Edición de sonido, Efectos especiales, Peli animada, Vestuario.
Me fallaron 8: Dirección: ¿quién iba a creer que le harían tamaña marranada al pobre David Fincher? Actriz de reparto, que estaba más peleadita; Foto, válgame con Inception; Peli extranjera, porque hay que confiar en lo que ocurra en los Globos de Oro; Música, porque Reznor y Finch son cool y yo no; Canción, porque Randy Newman es adorable y yo no; Dirección de arte, porque odio a Alicia, y Maquillaje, porque no vi The Wolfman.
Resultado: pasé de panzazo. Y, con la panza que me cargo en estos días, eso es pasar con dificultades.
Lo mejor de la noche fue Kirk Douglas, aunque no se le entendiera nada, y el sincerísimo fuck de Melissa Leo.
Todavía creo que Fincher debió ganar. ¿Cuándo, Academia maldita? ¿Cuándo?
Debería ser el año de Fincher, pero... yo digo: seis premios para The King's speech: película, actor principal, actriz de reparto, guión original, música y dirección de arte. The social network, sólo dos: dirección y guión adaptado. Ya sospecho que me estoy equivocando: The social network no puede irse con tan poquitos pero no la veo ganándole el Oscar a la tan resonante The King's speech. ¡Le comieron el mandado! De hecho, tendrá menos que Inception, que se llevará tres premios técnicos. Veamos.
Mejor película:The King's speech. Creo. Estoy a medio segundo de escribir que será The social network pero creo que le comieron la campaña hacia el cierre de la temporada.
Mejor director: David Fincher, por The social network. Se la deben, y gacho.
Mejor guión original:The King's speech. Creo. Se me hace que The kids are all right se irá sin nada.
Mejor guión adaptado:The social network, casi sin discusión. Winter's bone emocionó a la crítica gringa; ¿irá a dar el campanazo?
Actor principal: ¿alguien duda que será Colin Firth? Desde A single man que estábamos pensando: "Bueno, ya le toca, ¿no?". Alguien debería estudiar por qué los premios para actor y actriz principales se han vuelto tan seguros en las campañas rumbo a los Oscar. Mientras, hagamos memoria: Love actually, The diary of Bridget Jones, Shakespeare in love, Girl with a pearl earring, Valmont...
Actriz principal: una extraña palpitación me señala: "Será Annette Benning, en reconocimiento de la larga deuda que tienen con ella". Pero no: será Natalie Portman por The black swan, y punto. Y lo merece.
Actor de reparto: Christian Bale, por The fighter, sin duda. ¿El papel? Drogadicto, enflaquecido y carismático; tenemos un actor triple A y trayectoria garantizada. Además, es el mejor actor de su generación en Hollywood, incluso por encima del sensacional Edward Norton. Norton hizo The 25th hour y defendió la indefendible American History X y ha hecho cosas impresionantes como crear un personaje tan atractivo como el de Brad Pitt en esa cosa inolvidable pero repelente que es Fight club de, mira tú, David Fincher. Además, Bale es Batman, y se callan.
Actriz de reparto: mi categoría horrorosa. Creo que nunca le he atinado por irme con la finta. Este año diría: Melissa Leo o Amy Adams, pero creo que, pensándolo bien, The fighter se irá sin nada más porque las dos nominadas se restarán votitos. Ayer vi a Jacki Weaver y está muy bien... en una película de la que nadie se acordará el año que viene. Mi voto original es Helena Bonham Carter, pero todo el mundo dice que será la joven Hailee Steinfeld. Yo creo más en los carros completos, pero todavía más en las campañas de prensa exitosas. Juguémonosla: Helena Bonham Carter, por The King's speech. ¿La recuerdan, por cierto, en Fight club?
Banda sonora: Alexandre Desplat es uno de los mejores músicos para cine que he escuchado en mi vida. Hoy ganará, por fin, por The King's speech, que es mejor, creo yo, que sus soundtrack para The fantastic Mr. Fox, The Queen y The curious case of Benjamin Button (je, de Fincher). Ahora bien: recuérdenlo por Lust, caution; Un prophéte, The painted veil, The Luzhin defence...
Canción: "Coming home", la canción desconocida de una película desconocida (Country song) con, y cantada por, la hermosa Gwyneth Paltrow. Es más: no sé, pero ¡me gustó mucho! "We belong together" es bonita y debería servir para que Toy Story 3 se vaya mejor reconocida esta noche; la de Tangled (que no vi), "I see the light", es toda cursilita y dulcecita y muy, muy linda, y es la más segura; "If I rise" de 127 hours es padrísima, pero de hueva para que la premien. "Coming home" es divertida, cool y fresca: ganará hoy.
Fotografía: Roger Deakins, por True grit. Aunque... bueno.
Vestuario: Colleen Atwood, por Alice in Wonderland. Creo.
Maquillaje: dicen que será Adrien Morot por Barney's version. Sabe. Pero sale.
Dirección de arte: tendría que ser The king's speech y redondeamos la nochecita.
Efectos especiales, sonido y edición de sonido:Inception. Porque, si no, será la gran perdedora de la noche, y ésas deberían ser The kids are all right o, en todo caso, True grit.
Película animada: yo quiero que gane How to train your dragon, pero será Toy Story 3.
Película extranjera: yo quiero que gane Incendios, pero será Biutiful. ¿Y la danesa, no nos quitará de la memoria éste, el experimento menos sorprendente de González Iñárritu? ¿A poco es mejor que 21 gramos, que Amores perros? No, pero tiene a Bardem, esa bestia monstruosa y colosal y adorable y fantástica de la actuación que todos deberíamos ver al menos una vez al año para ser felices.
(¿Y SI THE SOCIAL NETWORK GANA EL PREMIO A MEJOR PELÍCULA Y CON ESO NOS CIERRA LA BOCA A LOS QUINIELISTAS?)
Ellos no se pusieron de acuerdo, pero se sentaron cerca a leer. El señor de cachucha leía Sanando la herida más profunda, de los Linn Matthew y Dennis; el joven más serio leía un libro menos sanador pero más serio, o algo así: Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago. Si hubieran tenido oportunidad, el intercambio de ideas habría sido delicioso. Eran las 8:25 am en el Tren Ligero.
El joven lector era feliz mientras leía The first 90 days, de Michael Watkins. Era tan feliz que ya iba como por el día 50. Todo, gracias a que viajaba a las 8:30 am en el Tren Ligero. De otro modo, no se puede, pues.
Nunca supe qué reservado libro leía esta feliz señora, pero se concentró tanto en el libro que dije de inmediato: "Ella es feliz". Eran las 11:40 am y viajábamos en el Tren Ligero.
(LA FELICIDAD ES ESA COSA QUE EN ESTE MOMENTO YA NO TENEMOS)
Arrebatos carnales, el primero de Francisco Martín Moreno.
Era un libro de matemáticas o álgebra o algo así. No debía ser muy interesante, porque el chico advirtió que lo había fotografiado, pese a mi, por otro lado, proverbial discreción.
El testamento maya, de un tal Steve Alten. De acuerdo con este chico, el mejor puesto para leer en el tren es pegadito a la puerta.
Era un libro de Editores Mexicanos Unidos que prometía acercar al lector, al menos eso ofrecía la cuarta de forros, a un clásico indispensable para la civilización occidental. Como no fuera el Mío Cid, no les creo, porque era muy delgado para tratarse del Quijote. ¿El buscón don Pablos? El caso es que el señor se embebió en su libro en desprecio del Esto, que parecía interesante y que llevaba en las piernas.
El título decía Gandhi, pero no alcancé a detectar nada más. Parecía una biografía escolar, y seguro que tenía ilustraciones, pero no vi, no lo vi. La señora lo metió en una de esas bolsas mágicas de señoras donde desaparecen lo mismo un lápiz labial que un sofá cama.
El joven señor llamaba la atención de todos los viajeros por obvias razones. Leía un manual francés-español-francés con un nombre hermoso: Le mot pour dire, que vendría a ser "La palabra para decir". Ojalá que aprenda mucho y le sobren palabras para decir.
El señor se dio cuenta de que estaba mirándolo y no sé si lo atribuyó a que me interesó su bonita bufanda verde o a que yo era un entrometido odioso. Luego decidió concentrarse en el libro. Las mujeres del alba, de Carlos Montemayor. No me enteré hasta que nos bajamos del tren, en Periférico Sur; veníamos juntos desde Juárez. Fue un viaje largo.
Cujo, de Stephen King, con auténtico placer. Al menos eso parecía. ¿Leer Cujo a las 8:30 am no es como beber whisky en el desayuno?
No sé bien qué hacer con este blog. Sé que estoy contento por haber encontrado un espacio para mi más reciente manía, la compulsiva serie fotográfica Gente que lee en el transporte, que es, como todas mis compulsiones, un compulso pulso. Ja.
Pero lo he llevado ya hasta el remoto e increíble post 2,201.
Ella lee Los cuatro acuerdos, del doctor Miguel Ruiz. Él lee un libro que se llamaba Beginning Python. From novice to professional. Tren Ligero, 8 de febrero a las 8:50 am.
Él iba leyendo un libro que tenía un capítulo llamado Jax-RPC, era el capítulo 2, nunca supe de qué se trataba. ¿Software, programación, algo así? Tren Ligero, 8 de febrero a las 8:50 am.
Los días de Tláloc, de Augusto Orea Marín. 8 de febrero a las 8:50 am, Tren Ligero. El joven lector se veía emocionadísimo.
Cumbres borrascosas, de Emily Brontë, en una edición de TM. 9 de febrero a las 2:35 pm, Trolebús.
Un libro de hermosa portada guinda con tipografía en color plata sobre Juan Pablo II o con textos suyos. 31 de enero, 13:30 horas, Tren Ligero.
Seguí a la chica pero no pude saber qué libro sobre la Decena Trágica estaba leyendo; distinguí palabras como Félix Díaz y La Ciudadela, de allí mi deducción. Tren Ligero, 4:40 pm, 4 de febrero.
La fórmula de Dios, Jose Rodriguez dos Santos. 4 de febrero a las 4:40 pm, Tren Ligero. El cuate estaba entradísimo en la lectura.
Un libro de historia mexicana que anduvo repartiendo la SEP, creo que por ahí lo tengo. Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, centro de Guadalajara, antes de las 5:00 pm del 4 de febrero.
Maten al león, Jorge Ibargüengoitia. 6 de febrero, seis de la tarde, colonia Americana, Guadalajara.
Era un libro con unas guardas de papel como los libros de la Biblioteca Nueva que editaba a Jardiel a medio siglo XX. Tenía colores raros en la portada, seguro que era libro de librería de viejo. Y vi el título lo suficiente para no haberlo visto. Según yo, decía Los celtas. Como sea, 13:30 horas, más o menos, en un 51 AB por La Paz.
El enfermo soy yo. Mi ánimo no se levanta así nomás. Volví a fumar en abril de 2010 luego del concierto de Joaquín Sabina y fui rehallándole el gusto. Hoy amanecí con un dolor de garganta fantástico, el agujerito ése detrás de cielo del paladar escociendo, material suficiente para hacer un máster en Producción de Asquerosos Fluidos Internos, dos cajetillas abiertas burlándose desde el escritorio. No vuelvo a hacerlo, pensé, no vuelvo a hacerlo.
Mientras bebo mucha agua, localizo un blog de humor gráfico al estilo del de Montt, pero muy original y chistoso: Humor tonto para gente inteligente. Me gustan el hiphopótamo y la cuerda.
El segundo blog del día es lo que podríamos llamar una obra de arte, pero lo he visto poco. Se llama Garfield sin Garfield y, básicamente, es una intervención del Garfield de Jim Davis en donde han quitado al gato y sus diálogos y Jon hace todo solito. Pienso, evidentemente, en cómo me vería si mi vida en el departamento considerara a Panipino... sin que ellos existieran.
Era un libro gordote de Alfaguara, con pastas negras. Sabe; el chavo se paró en friega y metió el libro a una bolsa y me impidió verlo. Leía con fruición, no puedo negarlo. Pre-Tren rumbo a la Minerva, 11:50 am.