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1.
Australia fue, este sábado, la primera película que vi en el año. Reposada mi primera impresión, mi juicio es demoledor e inmutable: odio a Nullah, el niño medio retrasado mental con discurso de retrasado mental y medio (con perdón de los retrasados mentales del mundo) que narra (algún verbo hay que usar) la épica historia de una aristócrata bellísima y el excesivamente viril domador de caballos que la acompaña, dedicados cada uno a las labores propias de su sexo. El malo es David Wenham y está sensacional. Nicole Kidman es tan buena que uno quiere ponerse de pie y aplaudirle. Hugh Jackman se saca la espinita de muchos otros trabajos dramáticos donde nomás no llegó al nivel necesario. Y eso se explica fácil: la cinta es un desopilante resumen de lugares comunes del drama épico romántico, una especie de homenaje histérico a
Gone with the wind y otras pelis del tipo. Es tan divertido el modo en que se hilan los episodios de la película, que la cinta resulta casi un clásico instantáneo. Y entonces notas la mano de Baz Luhrmann, capaz de infamar
Romeo y Julieta y el único capaz de arruinar una ruina como
Moulin rouge!: el monstruoso niño narrador, un presunto mestizo descendiente de un médico brujo, inspirado en los ojos CGI de Amélie y mezcla dura entre el Michael Jackson de los Jackson 5 y el Zapata de Alejandro Fernández. ¡Y todo lo bueno de la cinta se viene abajo! Lo que es yo, sale el chico y a los cinco minutos ya quiero que lo maten. Pero no lo matan, carajo. No lo matan. Ni modo. Nullah, se llama. Si lo ven por allí, péguenle un buen zape de mi parte.

2. Hoy, más snob, fui a ver
En la orilla del cielo, o
Auf der anderen Seite, la más reciente cinta de Fatih Akin en Guadalajara. Mi anterior experiencia con él fue
Gegen die wand. De ambas me queda un penetrante amor por Estambul, una grave necesidad por aprender alemán y la desesperación de quien jamás trabajará con uno de sus directores automáticos en favorito. La cinta tarda en arrancar. Luego se pone interesantísima. Luego aparece Lotte. Lotte es la alemana más bella que haya aparecido en una pantalla de cine; la actriz en cuestión se llama
Paty. Ámala y desespera, lectora impresionada, arrobado lector. Leo que es actriz de teatro (
1 y
2)Otra observación: la cinta exuda un clarísimo tufo a Guillermo Arriaga; curiosamente, bajo el perfume mencionado, bulle fragante un cine original, sincero, humanísimo y, oh sorpresa, más cristiano que san Pedro (sumiso, humilde, piadoso... resignado a la condenación): el del joven Akin. Este lunes es el último día que esté en el Cineforo; luego, quién sabe en dónde podrá usted verla.
Ganó el guión de Cannes 2007, uyuyuy (ojo: el Cineforo se llena de gente cara de itesiana muy de hueva, barboncitos de aspiraciones lánguidas y enanas sonrientes con opiniones estéticas para todo). Aquí, un link a
una crítica con otra foto de Lotte y otro a
una nota de la cinta en Cannes, uyuyuy.

3. Vea usted
Slumdog millionaire. Es hermosa. Es tan cursi como
Australia, tan pretenciosa como
Auf der anderen Seite. Pero, si usted entra en su juego, saldrá de él transformado, lector escéptico, cambiada para siempre, interesada lectora. Y diga, después, conmigo: viva Danny Boyle.
(¡ESTABA ESCRITO!)