De entre los dramaturgos jóvenes mexicanos vivos contemporáneos ya reconocidos (la suma de adjetivos es elocuente), prefiero a Édgar Chías y a Enrique Olmos de Ita. Este segundo es autor de No tocar, que generó uno de mis montajes favoritos en Guadalajara. Recién publicó en Replicante un artículo sobre el dolor devenido espectáculo en México, en torno al espectáculo doloroso que ofreció, para abulia de nuestras comunidades, el desgraciado poeta Javier Sicilia, cuyo hijo fue asesinado.
Aquí, su blog personal; y aquí, Neurodrama, el sitio de su compañía y espacio de estudios. Yo lo entrevisté —con mi mentecatez habitual— el año pasado, estando en aquel periódico que se llamaba Público.
El tipo es listo, de veras.
(QUIERO IR AL TEATRO A VER BUENOS ESPECTÁCULOS SIN MAMADAS DE MACHOS ALFA FRACASADOS VENIDOS A ARTISTAS)
martes, 3 de mayo de 2011
miércoles, 27 de abril de 2011
Yépez, ése al que hoy todo el mundo le enmienda la plana
Heriberto Yépez cometió el pecadazo de escribir un artículo tan contundente como directo y publicarlo en un periódico de este país donde nadie se cree nada porque, como nadie sabe nada, lo único que sabe es que debe desconfiar de todos. Aquí no creemos en los periódicos ni en la libre voluntad de quienes escriben en ellos, porque asumimos de inmediato que escriben para ellos. Y no creemos en los políticos, en las autoridades, en los gobiernos, en los intelectuales, en los académicos, en los jóvenes, en los adultos, en los niños ni en ningún tipo de sociedad, mucho menos si se cuelga etiquetas como aquélla tan sospechosa de "civil" y esa otra tan abiertamente hipócrita de "organizada". En nadie creemos, ya, los mexicanos: un mexicano es fácilmente definible como ese tipo de ser humano que descree de todos los demás con bilis y con melancolía.
Divago. Como siempre. El texto de Yépez me parece, dije, de una contundencia ejemplar, y no puedo suscribir uno a uno sus puntos, pero suscribo un ejercicio básico que nos andaba haciendo falta: el de la inteligencia. No se trata de encuerar a los cínicos que habitan esta suave patria, ni de exhibirlos, sino de recordar que había por allí al menos un elemento impune en medio de los elencos que recontamos en la película de la violencia mexicana: el consumidor. Yépez no dice que cualquier usuario de sustancia estimulante, estupefaciente o narcótica es un traidor a la Humanidad; dice que el consumidor, como cualquier otro mexicano, es parte innegable de la cadena de inacción y condescendencia con la que fuimos afilando el cuchillo con que el narco y otras malas pécoras han venido a sacudirnos la nuca. Eso es todo lo que dice: habitamos una cierta narcocultura y no podemos negarlo, ¿qué estamos haciendo al respecto? Propone que dejemos de utilizar drogas ilegales. Mala idea no es, aunque tampoco sea sensacional. Y con eso ha sacudido esta tranquila jaula de conformes pajaritos.
En las últimas semanas han estado volando plumas. Y me temo, porque los mexicanos aprendimos a ser así, que no es más que el efecto de que nos resulta muy fácil agarrarnos a picotazos. En México no sólo desconfiamos el uno del otro —de su buena fe, de su inteligencia, de su talento, de su poder, de su suerte—, sino que además estamos entrenándonos en el odio nativo: cualquiera distinto a mí merece ya no sólo mi suspicacia, sino también mis escupitajos en caso de que abra la boca y mis bofetadas en caso de que voltee para mirarme. Con nada queremos estar de acuerdo, con nadie estamos conformes, a ningún sitio vamos que nos sintamos tranquilos. Y ahora querríamos que sólo hubiera clones de cada uno de nosotros, para habitar un país tranquilo donde pensáramos igual y nos preocuparámos por lo mismo.
Yo no digo No + drogas. No es eso lo que me importa. Me importa que creamos al menos en nuestra familia y nuestros vecinos, porque, sí, tengo un corazón blandito y acolchonado, pero también porque sospecho que, como dice la catalana Lolita Bosch en defensa de la parte de corazón mexicano que tiene, todavía podemos creer que la humanidad significa solidaridad, todavía podemos volver a ser humanos después de este inhumano espectáculo con que nos hemos regalado últimamente, todavía podemos sacar fuerzas de hacernos compañía. Yo digo: No + odio. Hemos perdido demasiado tiempo como para desgastarlo en tinta y teclazos acusándonos de imbéciles. Propongo que salgamos de la casa a poner ejemplos de ciudadanía decente: trabajemos bien, cumplamos las leyes, denunciemos su incumplimiento, busquemos algo de bien común. Hace unos días un amigo me recordó que uno de los principales contaminantes de las playas llenas de basura son las colillas de cigarro: una de ellas echa a perder hasta 50 litros de agua y, donde él vive, cuando limpian la arena, han llegado a sacar hasta cinco toneladas: cinco mil colillitas, cada una de ellas ridícula, su conjunto colosal y temible.
Seamos un conjunto temible y colosal. Salgamos, ridículos, a luchar por una parcela de tranquilidad para nosotros mismos y una o dos personas más. Aguantemos. Aguantemos. Aguantemos. Hoy será la casita de algún pobre, ridículo, cándido ciudadano solitario, incapaz de nada contra balas y granadas. Mañana quizá sean dos casitas. Pasado mañana, dos casitas y un departamentito...
Yépez no hizo más que recordarnos: todos tenemos culpa. Es cierto que eso no significa que todos seamos culpables. Pero sí nos atribuye a todos una misma condición: ahora mismo, todos somos responsables de lo que le pase a este país.
Bien por usté, señor Yépez. Ya, como mínimo, por aguantar tanta amargada carrilla. Y, más tranquilamente, por no requerir ninguna defensa.
(NO +)
Divago. Como siempre. El texto de Yépez me parece, dije, de una contundencia ejemplar, y no puedo suscribir uno a uno sus puntos, pero suscribo un ejercicio básico que nos andaba haciendo falta: el de la inteligencia. No se trata de encuerar a los cínicos que habitan esta suave patria, ni de exhibirlos, sino de recordar que había por allí al menos un elemento impune en medio de los elencos que recontamos en la película de la violencia mexicana: el consumidor. Yépez no dice que cualquier usuario de sustancia estimulante, estupefaciente o narcótica es un traidor a la Humanidad; dice que el consumidor, como cualquier otro mexicano, es parte innegable de la cadena de inacción y condescendencia con la que fuimos afilando el cuchillo con que el narco y otras malas pécoras han venido a sacudirnos la nuca. Eso es todo lo que dice: habitamos una cierta narcocultura y no podemos negarlo, ¿qué estamos haciendo al respecto? Propone que dejemos de utilizar drogas ilegales. Mala idea no es, aunque tampoco sea sensacional. Y con eso ha sacudido esta tranquila jaula de conformes pajaritos.
En las últimas semanas han estado volando plumas. Y me temo, porque los mexicanos aprendimos a ser así, que no es más que el efecto de que nos resulta muy fácil agarrarnos a picotazos. En México no sólo desconfiamos el uno del otro —de su buena fe, de su inteligencia, de su talento, de su poder, de su suerte—, sino que además estamos entrenándonos en el odio nativo: cualquiera distinto a mí merece ya no sólo mi suspicacia, sino también mis escupitajos en caso de que abra la boca y mis bofetadas en caso de que voltee para mirarme. Con nada queremos estar de acuerdo, con nadie estamos conformes, a ningún sitio vamos que nos sintamos tranquilos. Y ahora querríamos que sólo hubiera clones de cada uno de nosotros, para habitar un país tranquilo donde pensáramos igual y nos preocuparámos por lo mismo.
Yo no digo No + drogas. No es eso lo que me importa. Me importa que creamos al menos en nuestra familia y nuestros vecinos, porque, sí, tengo un corazón blandito y acolchonado, pero también porque sospecho que, como dice la catalana Lolita Bosch en defensa de la parte de corazón mexicano que tiene, todavía podemos creer que la humanidad significa solidaridad, todavía podemos volver a ser humanos después de este inhumano espectáculo con que nos hemos regalado últimamente, todavía podemos sacar fuerzas de hacernos compañía. Yo digo: No + odio. Hemos perdido demasiado tiempo como para desgastarlo en tinta y teclazos acusándonos de imbéciles. Propongo que salgamos de la casa a poner ejemplos de ciudadanía decente: trabajemos bien, cumplamos las leyes, denunciemos su incumplimiento, busquemos algo de bien común. Hace unos días un amigo me recordó que uno de los principales contaminantes de las playas llenas de basura son las colillas de cigarro: una de ellas echa a perder hasta 50 litros de agua y, donde él vive, cuando limpian la arena, han llegado a sacar hasta cinco toneladas: cinco mil colillitas, cada una de ellas ridícula, su conjunto colosal y temible.
Seamos un conjunto temible y colosal. Salgamos, ridículos, a luchar por una parcela de tranquilidad para nosotros mismos y una o dos personas más. Aguantemos. Aguantemos. Aguantemos. Hoy será la casita de algún pobre, ridículo, cándido ciudadano solitario, incapaz de nada contra balas y granadas. Mañana quizá sean dos casitas. Pasado mañana, dos casitas y un departamentito...
Yépez no hizo más que recordarnos: todos tenemos culpa. Es cierto que eso no significa que todos seamos culpables. Pero sí nos atribuye a todos una misma condición: ahora mismo, todos somos responsables de lo que le pase a este país.
Bien por usté, señor Yépez. Ya, como mínimo, por aguantar tanta amargada carrilla. Y, más tranquilamente, por no requerir ninguna defensa.
(NO +)
martes, 19 de abril de 2011
Mi soundtrack favorito de 2010
No sólo es hermoso. Es un genial ejercicio de música ambiental —es menos narrativa que ilustrativa— y un tremendo esfuerzo por combinar motivos musicales muy diferentes en una banda sonora que produce una sensación, una gran sensación en concreto: el placer de la aventura. ¡Enorme cine fantástico! Gracias, don John Powell.
("¡PROTEGISTE A HIPO!")
sábado, 12 de marzo de 2011
Adiós, Rita

Mi adolescencia sonaba a rock mexicano, así que sonaba mal. Las adolescencias son así. Pero sonaba bien cuando cantaba Rita Guerrero, dueña de una voz hermosa e inolvidable. Mi admiración por ella y sus talentos y los muchos años en que ella estuvo presente están hoy de luto: Rita Guerrero ha muerto víctima de cáncer de seno. La vida es así. Quiero pensar que ya podré escucharla dentro de algún tiempo, cuando volvamos a encontrarnos.
La banda sonora de mi vida aún incluye a Santa Sabina. Supongo, pues, que ésta será una voz que nunca olvidaré.
Gracias y a descansar, lindísima Rita.
(TÚ NO ESTANDO...)
viernes, 11 de marzo de 2011
Dos blogs que hay que leer
1. Paul Alonso, blog de este periodista y escritor peruano.
2. Periodismo narrativo en Latinoamérica. Pues eso: sensacional. Me ha encantado el texto "El boxeador de las orejas perfectas", de Santiago Roncagliolo.
(YAY)
2. Periodismo narrativo en Latinoamérica. Pues eso: sensacional. Me ha encantado el texto "El boxeador de las orejas perfectas", de Santiago Roncagliolo.
(YAY)
lunes, 28 de febrero de 2011
El resultado de mi quiniela fue deprimente
Atiné 12: Película, Actor, Actriz, Actor de reparto, Guión original, Guión adaptado, Edición, Sonido, Edición de sonido, Efectos especiales, Peli animada, Vestuario.
Me fallaron 8: Dirección: ¿quién iba a creer que le harían tamaña marranada al pobre David Fincher? Actriz de reparto, que estaba más peleadita; Foto, válgame con Inception; Peli extranjera, porque hay que confiar en lo que ocurra en los Globos de Oro; Música, porque Reznor y Finch son cool y yo no; Canción, porque Randy Newman es adorable y yo no; Dirección de arte, porque odio a Alicia, y Maquillaje, porque no vi The Wolfman.
Resultado: pasé de panzazo. Y, con la panza que me cargo en estos días, eso es pasar con dificultades.
Lo mejor de la noche fue Kirk Douglas, aunque no se le entendiera nada, y el sincerísimo fuck de Melissa Leo.

Todavía creo que Fincher debió ganar. ¿Cuándo, Academia maldita? ¿Cuándo?
(EL AÑO QUE VIENE, A LA MISMA HORA)
Me fallaron 8: Dirección: ¿quién iba a creer que le harían tamaña marranada al pobre David Fincher? Actriz de reparto, que estaba más peleadita; Foto, válgame con Inception; Peli extranjera, porque hay que confiar en lo que ocurra en los Globos de Oro; Música, porque Reznor y Finch son cool y yo no; Canción, porque Randy Newman es adorable y yo no; Dirección de arte, porque odio a Alicia, y Maquillaje, porque no vi The Wolfman.
Resultado: pasé de panzazo. Y, con la panza que me cargo en estos días, eso es pasar con dificultades.
Lo mejor de la noche fue Kirk Douglas, aunque no se le entendiera nada, y el sincerísimo fuck de Melissa Leo.

Todavía creo que Fincher debió ganar. ¿Cuándo, Academia maldita? ¿Cuándo?
(EL AÑO QUE VIENE, A LA MISMA HORA)
domingo, 27 de febrero de 2011
Edición
The social network, así que serán tres. Espero que ya no me falte ninguno.
(YAAAAAA!!!)
(YAAAAAA!!!)
Mi quiniela para hoy
Debería ser el año de Fincher, pero... yo digo: seis premios para The King's speech: película, actor principal, actriz de reparto, guión original, música y dirección de arte. The social network, sólo dos: dirección y guión adaptado. Ya sospecho que me estoy equivocando: The social network no puede irse con tan poquitos pero no la veo ganándole el Oscar a la tan resonante The King's speech. ¡Le comieron el mandado! De hecho, tendrá menos que Inception, que se llevará tres premios técnicos. Veamos.

Mejor película: The King's speech. Creo. Estoy a medio segundo de escribir que será The social network pero creo que le comieron la campaña hacia el cierre de la temporada.
Mejor director: David Fincher, por The social network. Se la deben, y gacho.
Mejor guión original: The King's speech. Creo. Se me hace que The kids are all right se irá sin nada.
Mejor guión adaptado: The social network, casi sin discusión. Winter's bone emocionó a la crítica gringa; ¿irá a dar el campanazo?
Actor principal: ¿alguien duda que será Colin Firth? Desde A single man que estábamos pensando: "Bueno, ya le toca, ¿no?". Alguien debería estudiar por qué los premios para actor y actriz principales se han vuelto tan seguros en las campañas rumbo a los Oscar. Mientras, hagamos memoria: Love actually, The diary of Bridget Jones, Shakespeare in love, Girl with a pearl earring, Valmont...
Actriz principal: una extraña palpitación me señala: "Será Annette Benning, en reconocimiento de la larga deuda que tienen con ella". Pero no: será Natalie Portman por The black swan, y punto. Y lo merece.
Actor de reparto: Christian Bale, por The fighter, sin duda. ¿El papel? Drogadicto, enflaquecido y carismático; tenemos un actor triple A y trayectoria garantizada. Además, es el mejor actor de su generación en Hollywood, incluso por encima del sensacional Edward Norton. Norton hizo The 25th hour y defendió la indefendible American History X y ha hecho cosas impresionantes como crear un personaje tan atractivo como el de Brad Pitt en esa cosa inolvidable pero repelente que es Fight club de, mira tú, David Fincher. Además, Bale es Batman, y se callan.
Actriz de reparto: mi categoría horrorosa. Creo que nunca le he atinado por irme con la finta. Este año diría: Melissa Leo o Amy Adams, pero creo que, pensándolo bien, The fighter se irá sin nada más porque las dos nominadas se restarán votitos. Ayer vi a Jacki Weaver y está muy bien... en una película de la que nadie se acordará el año que viene. Mi voto original es Helena Bonham Carter, pero todo el mundo dice que será la joven Hailee Steinfeld. Yo creo más en los carros completos, pero todavía más en las campañas de prensa exitosas. Juguémonosla: Helena Bonham Carter, por The King's speech. ¿La recuerdan, por cierto, en Fight club?
Banda sonora: Alexandre Desplat es uno de los mejores músicos para cine que he escuchado en mi vida. Hoy ganará, por fin, por The King's speech, que es mejor, creo yo, que sus soundtrack para The fantastic Mr. Fox, The Queen y The curious case of Benjamin Button (je, de Fincher). Ahora bien: recuérdenlo por Lust, caution; Un prophéte, The painted veil, The Luzhin defence...
Canción: "Coming home", la canción desconocida de una película desconocida (Country song) con, y cantada por, la hermosa Gwyneth Paltrow. Es más: no sé, pero ¡me gustó mucho! "We belong together" es bonita y debería servir para que Toy Story 3 se vaya mejor reconocida esta noche; la de Tangled (que no vi), "I see the light", es toda cursilita y dulcecita y muy, muy linda, y es la más segura; "If I rise" de 127 hours es padrísima, pero de hueva para que la premien. "Coming home" es divertida, cool y fresca: ganará hoy.
Fotografía: Roger Deakins, por True grit. Aunque... bueno.
Vestuario: Colleen Atwood, por Alice in Wonderland. Creo.
Maquillaje: dicen que será Adrien Morot por Barney's version. Sabe. Pero sale.
Dirección de arte: tendría que ser The king's speech y redondeamos la nochecita.
Efectos especiales, sonido y edición de sonido: Inception. Porque, si no, será la gran perdedora de la noche, y ésas deberían ser The kids are all right o, en todo caso, True grit.
Película animada: yo quiero que gane How to train your dragon, pero será Toy Story 3.
Película extranjera: yo quiero que gane Incendios, pero será Biutiful. ¿Y la danesa, no nos quitará de la memoria éste, el experimento menos sorprendente de González Iñárritu? ¿A poco es mejor que 21 gramos, que Amores perros? No, pero tiene a Bardem, esa bestia monstruosa y colosal y adorable y fantástica de la actuación que todos deberíamos ver al menos una vez al año para ser felices.
(¿Y SI THE SOCIAL NETWORK GANA EL PREMIO A MEJOR PELÍCULA Y CON ESO NOS CIERRA LA BOCA A LOS QUINIELISTAS?)

Mejor película: The King's speech. Creo. Estoy a medio segundo de escribir que será The social network pero creo que le comieron la campaña hacia el cierre de la temporada.
Mejor director: David Fincher, por The social network. Se la deben, y gacho.
Mejor guión original: The King's speech. Creo. Se me hace que The kids are all right se irá sin nada.
Mejor guión adaptado: The social network, casi sin discusión. Winter's bone emocionó a la crítica gringa; ¿irá a dar el campanazo?
Actor principal: ¿alguien duda que será Colin Firth? Desde A single man que estábamos pensando: "Bueno, ya le toca, ¿no?". Alguien debería estudiar por qué los premios para actor y actriz principales se han vuelto tan seguros en las campañas rumbo a los Oscar. Mientras, hagamos memoria: Love actually, The diary of Bridget Jones, Shakespeare in love, Girl with a pearl earring, Valmont...
Actriz principal: una extraña palpitación me señala: "Será Annette Benning, en reconocimiento de la larga deuda que tienen con ella". Pero no: será Natalie Portman por The black swan, y punto. Y lo merece.
Actor de reparto: Christian Bale, por The fighter, sin duda. ¿El papel? Drogadicto, enflaquecido y carismático; tenemos un actor triple A y trayectoria garantizada. Además, es el mejor actor de su generación en Hollywood, incluso por encima del sensacional Edward Norton. Norton hizo The 25th hour y defendió la indefendible American History X y ha hecho cosas impresionantes como crear un personaje tan atractivo como el de Brad Pitt en esa cosa inolvidable pero repelente que es Fight club de, mira tú, David Fincher. Además, Bale es Batman, y se callan.
Actriz de reparto: mi categoría horrorosa. Creo que nunca le he atinado por irme con la finta. Este año diría: Melissa Leo o Amy Adams, pero creo que, pensándolo bien, The fighter se irá sin nada más porque las dos nominadas se restarán votitos. Ayer vi a Jacki Weaver y está muy bien... en una película de la que nadie se acordará el año que viene. Mi voto original es Helena Bonham Carter, pero todo el mundo dice que será la joven Hailee Steinfeld. Yo creo más en los carros completos, pero todavía más en las campañas de prensa exitosas. Juguémonosla: Helena Bonham Carter, por The King's speech. ¿La recuerdan, por cierto, en Fight club?
Banda sonora: Alexandre Desplat es uno de los mejores músicos para cine que he escuchado en mi vida. Hoy ganará, por fin, por The King's speech, que es mejor, creo yo, que sus soundtrack para The fantastic Mr. Fox, The Queen y The curious case of Benjamin Button (je, de Fincher). Ahora bien: recuérdenlo por Lust, caution; Un prophéte, The painted veil, The Luzhin defence...
Canción: "Coming home", la canción desconocida de una película desconocida (Country song) con, y cantada por, la hermosa Gwyneth Paltrow. Es más: no sé, pero ¡me gustó mucho! "We belong together" es bonita y debería servir para que Toy Story 3 se vaya mejor reconocida esta noche; la de Tangled (que no vi), "I see the light", es toda cursilita y dulcecita y muy, muy linda, y es la más segura; "If I rise" de 127 hours es padrísima, pero de hueva para que la premien. "Coming home" es divertida, cool y fresca: ganará hoy.
Fotografía: Roger Deakins, por True grit. Aunque... bueno.
Vestuario: Colleen Atwood, por Alice in Wonderland. Creo.
Maquillaje: dicen que será Adrien Morot por Barney's version. Sabe. Pero sale.
Dirección de arte: tendría que ser The king's speech y redondeamos la nochecita.
Efectos especiales, sonido y edición de sonido: Inception. Porque, si no, será la gran perdedora de la noche, y ésas deberían ser The kids are all right o, en todo caso, True grit.
Película animada: yo quiero que gane How to train your dragon, pero será Toy Story 3.
Película extranjera: yo quiero que gane Incendios, pero será Biutiful. ¿Y la danesa, no nos quitará de la memoria éste, el experimento menos sorprendente de González Iñárritu? ¿A poco es mejor que 21 gramos, que Amores perros? No, pero tiene a Bardem, esa bestia monstruosa y colosal y adorable y fantástica de la actuación que todos deberíamos ver al menos una vez al año para ser felices.
(¿Y SI THE SOCIAL NETWORK GANA EL PREMIO A MEJOR PELÍCULA Y CON ESO NOS CIERRA LA BOCA A LOS QUINIELISTAS?)
jueves, 17 de febrero de 2011
Ellos leían sentaditos y felices el 17 de febrero; ¿y usté?
Ellos no se pusieron de acuerdo, pero se sentaron cerca a leer. El señor de cachucha leía Sanando la herida más profunda, de los Linn Matthew y Dennis; el joven más serio leía un libro menos sanador pero más serio, o algo así: Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago. Si hubieran tenido oportunidad, el intercambio de ideas habría sido delicioso. Eran las 8:25 am en el Tren Ligero.

El joven lector era feliz mientras leía The first 90 days, de Michael Watkins. Era tan feliz que ya iba como por el día 50. Todo, gracias a que viajaba a las 8:30 am en el Tren Ligero. De otro modo, no se puede, pues.

Nunca supe qué reservado libro leía esta feliz señora, pero se concentró tanto en el libro que dije de inmediato: "Ella es feliz". Eran las 11:40 am y viajábamos en el Tren Ligero.

(LA FELICIDAD ES ESA COSA QUE EN ESTE MOMENTO YA NO TENEMOS)

El joven lector era feliz mientras leía The first 90 days, de Michael Watkins. Era tan feliz que ya iba como por el día 50. Todo, gracias a que viajaba a las 8:30 am en el Tren Ligero. De otro modo, no se puede, pues.

Nunca supe qué reservado libro leía esta feliz señora, pero se concentró tanto en el libro que dije de inmediato: "Ella es feliz". Eran las 11:40 am y viajábamos en el Tren Ligero.

(LA FELICIDAD ES ESA COSA QUE EN ESTE MOMENTO YA NO TENEMOS)
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lunes, 14 de febrero de 2011
Gente que lee el 14 de febrero, qué romántico
Se puede leer románticamente a las 8:18 am en un ruta 45.

O se puede leer este librote desconocido en el Tren Ligero a las 8:25 am.

Este chico, que es mi alumno, leía con mucho amor La caída, de Camus, para suspirar a las 8:35 am en el Tren Ligero.

Y hay pocas cosas tan románticas como leer Lenin a las 11:57 horas en la estación Juárez de la línea 2.

(¡CUÁNTO AMOR!)

O se puede leer este librote desconocido en el Tren Ligero a las 8:25 am.

Este chico, que es mi alumno, leía con mucho amor La caída, de Camus, para suspirar a las 8:35 am en el Tren Ligero.

Y hay pocas cosas tan románticas como leer Lenin a las 11:57 horas en la estación Juárez de la línea 2.

(¡CUÁNTO AMOR!)
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viernes, 11 de febrero de 2011
Gente que lee en el Tren Ligero a las 12:24 horas del 10 de febrero aunque el Tren apenas va llegando
Arrebatos carnales, el primero de Francisco Martín Moreno.

Era un libro de matemáticas o álgebra o algo así. No debía ser muy interesante, porque el chico advirtió que lo había fotografiado, pese a mi, por otro lado, proverbial discreción.

El testamento maya, de un tal Steve Alten. De acuerdo con este chico, el mejor puesto para leer en el tren es pegadito a la puerta.

(JURO QUE NO QUIERO MOLESTAR A NADIE)

Era un libro de matemáticas o álgebra o algo así. No debía ser muy interesante, porque el chico advirtió que lo había fotografiado, pese a mi, por otro lado, proverbial discreción.

El testamento maya, de un tal Steve Alten. De acuerdo con este chico, el mejor puesto para leer en el tren es pegadito a la puerta.

(JURO QUE NO QUIERO MOLESTAR A NADIE)
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Gente que lee en el Tren Ligero a las 8:30 am del jueves 10 de febrero: ¡cinco en el mismo vagón!
Era un libro de Editores Mexicanos Unidos que prometía acercar al lector, al menos eso ofrecía la cuarta de forros, a un clásico indispensable para la civilización occidental. Como no fuera el Mío Cid, no les creo, porque era muy delgado para tratarse del Quijote. ¿El buscón don Pablos? El caso es que el señor se embebió en su libro en desprecio del Esto, que parecía interesante y que llevaba en las piernas.

El título decía Gandhi, pero no alcancé a detectar nada más. Parecía una biografía escolar, y seguro que tenía ilustraciones, pero no vi, no lo vi. La señora lo metió en una de esas bolsas mágicas de señoras donde desaparecen lo mismo un lápiz labial que un sofá cama.

El joven señor llamaba la atención de todos los viajeros por obvias razones. Leía un manual francés-español-francés con un nombre hermoso: Le mot pour dire, que vendría a ser "La palabra para decir". Ojalá que aprenda mucho y le sobren palabras para decir.

El señor se dio cuenta de que estaba mirándolo y no sé si lo atribuyó a que me interesó su bonita bufanda verde o a que yo era un entrometido odioso. Luego decidió concentrarse en el libro. Las mujeres del alba, de Carlos Montemayor. No me enteré hasta que nos bajamos del tren, en Periférico Sur; veníamos juntos desde Juárez. Fue un viaje largo.

Cujo, de Stephen King, con auténtico placer. Al menos eso parecía. ¿Leer Cujo a las 8:30 am no es como beber whisky en el desayuno?

(O SEA, ¿CUJO?)

El título decía Gandhi, pero no alcancé a detectar nada más. Parecía una biografía escolar, y seguro que tenía ilustraciones, pero no vi, no lo vi. La señora lo metió en una de esas bolsas mágicas de señoras donde desaparecen lo mismo un lápiz labial que un sofá cama.

El joven señor llamaba la atención de todos los viajeros por obvias razones. Leía un manual francés-español-francés con un nombre hermoso: Le mot pour dire, que vendría a ser "La palabra para decir". Ojalá que aprenda mucho y le sobren palabras para decir.

El señor se dio cuenta de que estaba mirándolo y no sé si lo atribuyó a que me interesó su bonita bufanda verde o a que yo era un entrometido odioso. Luego decidió concentrarse en el libro. Las mujeres del alba, de Carlos Montemayor. No me enteré hasta que nos bajamos del tren, en Periférico Sur; veníamos juntos desde Juárez. Fue un viaje largo.

Cujo, de Stephen King, con auténtico placer. Al menos eso parecía. ¿Leer Cujo a las 8:30 am no es como beber whisky en el desayuno?

(O SEA, ¿CUJO?)
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Post 2,201
No sé bien qué hacer con este blog. Sé que estoy contento por haber encontrado un espacio para mi más reciente manía, la compulsiva serie fotográfica Gente que lee en el transporte, que es, como todas mis compulsiones, un compulso pulso. Ja.
Pero lo he llevado ya hasta el remoto e increíble post 2,201.
Sospecho que seguiré adelante.
No sé qué hacer. No sé bien qué hacer, al menos.
Seguiremos informando.
(ESO CREO)
Pero lo he llevado ya hasta el remoto e increíble post 2,201.
Sospecho que seguiré adelante.
No sé qué hacer. No sé bien qué hacer, al menos.
Seguiremos informando.
(ESO CREO)
jueves, 10 de febrero de 2011
Gato contra hombre

El sensacional blog Catversusman me hace pensar si la vida no será más fácil para alguien sin afición por los gatos.
(POS MIAU)
Gente que lee en el transporte
Ella lee Los cuatro acuerdos, del doctor Miguel Ruiz. Él lee un libro que se llamaba Beginning Python. From novice to professional. Tren Ligero, 8 de febrero a las 8:50 am.

Él iba leyendo un libro que tenía un capítulo llamado Jax-RPC, era el capítulo 2, nunca supe de qué se trataba. ¿Software, programación, algo así? Tren Ligero, 8 de febrero a las 8:50 am.

Los días de Tláloc, de Augusto Orea Marín. 8 de febrero a las 8:50 am, Tren Ligero. El joven lector se veía emocionadísimo.

Cumbres borrascosas, de Emily Brontë, en una edición de TM. 9 de febrero a las 2:35 pm, Trolebús.

(¡CUMBRES BORRASCOSAS!

Él iba leyendo un libro que tenía un capítulo llamado Jax-RPC, era el capítulo 2, nunca supe de qué se trataba. ¿Software, programación, algo así? Tren Ligero, 8 de febrero a las 8:50 am.

Los días de Tláloc, de Augusto Orea Marín. 8 de febrero a las 8:50 am, Tren Ligero. El joven lector se veía emocionadísimo.

Cumbres borrascosas, de Emily Brontë, en una edición de TM. 9 de febrero a las 2:35 pm, Trolebús.

(¡CUMBRES BORRASCOSAS!
domingo, 6 de febrero de 2011
Gente que lee en espacios públicos, digamos
Un libro de hermosa portada guinda con tipografía en color plata sobre Juan Pablo II o con textos suyos. 31 de enero, 13:30 horas, Tren Ligero.

Seguí a la chica pero no pude saber qué libro sobre la Decena Trágica estaba leyendo; distinguí palabras como Félix Díaz y La Ciudadela, de allí mi deducción. Tren Ligero, 4:40 pm, 4 de febrero.

La fórmula de Dios, Jose Rodriguez dos Santos. 4 de febrero a las 4:40 pm, Tren Ligero. El cuate estaba entradísimo en la lectura.

Un libro de historia mexicana que anduvo repartiendo la SEP, creo que por ahí lo tengo. Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, centro de Guadalajara, antes de las 5:00 pm del 4 de febrero.

Maten al león, Jorge Ibargüengoitia. 6 de febrero, seis de la tarde, colonia Americana, Guadalajara.

(QUÉ BONITO)

Seguí a la chica pero no pude saber qué libro sobre la Decena Trágica estaba leyendo; distinguí palabras como Félix Díaz y La Ciudadela, de allí mi deducción. Tren Ligero, 4:40 pm, 4 de febrero.

La fórmula de Dios, Jose Rodriguez dos Santos. 4 de febrero a las 4:40 pm, Tren Ligero. El cuate estaba entradísimo en la lectura.

Un libro de historia mexicana que anduvo repartiendo la SEP, creo que por ahí lo tengo. Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, centro de Guadalajara, antes de las 5:00 pm del 4 de febrero.

Maten al león, Jorge Ibargüengoitia. 6 de febrero, seis de la tarde, colonia Americana, Guadalajara.

(QUÉ BONITO)
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domingo, 30 de enero de 2011
¿"Los celtas"?
Era un libro con unas guardas de papel como los libros de la Biblioteca Nueva que editaba a Jardiel a medio siglo XX. Tenía colores raros en la portada, seguro que era libro de librería de viejo. Y vi el título lo suficiente para no haberlo visto. Según yo, decía Los celtas. Como sea, 13:30 horas, más o menos, en un 51 AB por La Paz.

(Y EN LA FOTO NO SE NOTA EL TEXTO, DAMN IT)

(Y EN LA FOTO NO SE NOTA EL TEXTO, DAMN IT)
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sábado, 29 de enero de 2011
Dos blogs de humor que levantan ánimo al enfermo
El enfermo soy yo. Mi ánimo no se levanta así nomás. Volví a fumar en abril de 2010 luego del concierto de Joaquín Sabina y fui rehallándole el gusto. Hoy amanecí con un dolor de garganta fantástico, el agujerito ése detrás de cielo del paladar escociendo, material suficiente para hacer un máster en Producción de Asquerosos Fluidos Internos, dos cajetillas abiertas burlándose desde el escritorio. No vuelvo a hacerlo, pensé, no vuelvo a hacerlo.
Mientras bebo mucha agua, localizo un blog de humor gráfico al estilo del de Montt, pero muy original y chistoso: Humor tonto para gente inteligente. Me gustan el hiphopótamo y la cuerda.


El segundo blog del día es lo que podríamos llamar una obra de arte, pero lo he visto poco. Se llama Garfield sin Garfield y, básicamente, es una intervención del Garfield de Jim Davis en donde han quitado al gato y sus diálogos y Jon hace todo solito. Pienso, evidentemente, en cómo me vería si mi vida en el departamento considerara a Panipino... sin que ellos existieran.


Y pos eso.
(MIAU)
Mientras bebo mucha agua, localizo un blog de humor gráfico al estilo del de Montt, pero muy original y chistoso: Humor tonto para gente inteligente. Me gustan el hiphopótamo y la cuerda.


El segundo blog del día es lo que podríamos llamar una obra de arte, pero lo he visto poco. Se llama Garfield sin Garfield y, básicamente, es una intervención del Garfield de Jim Davis en donde han quitado al gato y sus diálogos y Jon hace todo solito. Pienso, evidentemente, en cómo me vería si mi vida en el departamento considerara a Panipino... sin que ellos existieran.


Y pos eso.
(MIAU)
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cómic,
de presión y esos dos polos,
Pan porque vive en pánico,
pino es un gato con personalidad
viernes, 28 de enero de 2011
¿Qué libro era?
Era un libro gordote de Alfaguara, con pastas negras. Sabe; el chavo se paró en friega y metió el libro a una bolsa y me impidió verlo. Leía con fruición, no puedo negarlo. Pre-Tren rumbo a la Minerva, 11:50 am.

(¿UN VARGAS LLOSA?)

(¿UN VARGAS LLOSA?)
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jueves, 27 de enero de 2011
Ese libro se puede bajar de Internet, señor
Eso creo. Las Indias negras, de Julio Verne una edición de Sepan cuantos... con otras dos novelas cortas. Estación Juárez del Tren Ligero, 8:00 am.

(YA LA ENCONTRÉ EN INTERNET)

(YA LA ENCONTRÉ EN INTERNET)
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