martes, 9 de marzo de 2010

Mejor que Casablanca


No sólo eso: mejor que El retorno del Rey, mejor que El silencio de los inocentes, mejor que Atrapado sin salida, que Ben-hur, que El francotirador, que Gandhi y que Slumdog millionaire. Según Rotten Tomatoes. Como hay que ser medio imbécil para que no te guste ninguna de las anteriores películas (aunque luego digas que las odias: si no te gustan, íntimamente, un poquito, si no te arrancan una lágrima o un grito o un brinco o una sonrisa, digo, es que eres medio imbécil y tienes el corazón podrido, por mucho que después vayas y, tan esnob como repulsivo, digas que las odias), entonces The hurt locker merece una buena visionada cuidadosa. Qué felicidad que ha ganado los Oscar y que su directora le ha puesto una buena barrida a todos los que, como yo, creíamos que premiarían a Avatar por pura deuda financiera. Qué bueno. Qué bueno. Qué bueno.

Viva la Bigelow, chingado.

(¡MEJOR QUE UNFORGIVEN DE CLINT EASTWOOD, NO MAMES!)

martes, 2 de marzo de 2010

Mont y sus Dosis diarias


Su sitio no será el mejor, pero tiene varios geniales cartones.

Ejemplos: 1, 2, 3, 4, 5 y 6.

(BUENO, ¿Y SHAKAYA?

domingo, 28 de febrero de 2010

La casa se queda sola (Patxi Andión)

La casa se queda sola y se hace infinito el aire de las voces en la calle, como marea sin olas, y hay un dolor que está quieto, preso en un rincón, doliendo, que no se ha llevado el viento.

La casa se queda sola y ese dolor, casi miedo, en el comienzo del viento, me ha mostrado un momento, como si fuera un espejo, que la soledad me hace más pensativo y más viejo.

La casa se queda sola y me hace orilla del mundo, y hay un amargor profundo que se me sube a la frente en este rumor de gente, y me falta una guitarra para navegar la pena que me ha dejado en la arena, calafateando un sueño que se ha quedado sin dueño, igual que un barco perdido, desarbolado y vencido.

La casa se queda sola, y hay una ausencia perdida en pétalos por la tarde, y hay esta página herida con tinta imperdonable que va dejando en la pieza su vocación de tristeza.

La casa se queda sola y no es tarde ni hace frío, tan sólo hay este vacío que, desde un rincón oscuro, se me acerca y solivianta y me produce este nudo que tengo en mitad de la garganta.

(¡PATXI!)

martes, 23 de febrero de 2010

A serious man de los Coen

Más importantes por su técnica narrativa que por su cacareado humor negro, más atractivos por su buen gusto tanto con el diseño de sus personajes y su combinación de fotografía más edición que por su estilo irreverente y provocador, los hermanos Ethan y Joel Coen acaban de legarle al mundo la que podría su mejor, más inquietante, más reveladora y más divertida película. Tan entretenida como absorbente, pero no sólo por habilidad de narradores sino también por ganas de mantener al espectador en la incertidumbre de si lo que está viendo es o no una gran broma, A serious man está llena de netas que no se toman en serio a sí mismas, verdades incontrovertibles que pueden ser reducidas a una anécdota de odontólogos que esclarece el orden del universo o de rabinos que descubren que el cosmos siempre puede entenderse a través de un hallazgo rockero. Yo digo: es tan, tan contundente, que hay que verla varias veces y partirse de risa con ella: cuando crees que ya has encontrado la paz, siempre habrá una mala noticia del médico esperándote en el teléfono o un tornado que se lo llevará todo al carajo, así que, ¿cuál es la bronca?

Mi ridículo interés es listar mis diez cintas favoritas de los Coen. Perdonen que no incluya No country for old men: me parece, ante el conjunto, irrelevante.

1. A serious man.
2. The big Lebowski.
3. Barton Fink
4. O' brother, where art thou?
5. Fargo
6. Intolerable cruelty (¿alguien notó lo mucho que se parece a Jardiel esta cinta?)
7. The ladykillers
8. The Hudsucker proxy
9. The man who wasn't there
10. Raising Arizona (¡Holly Hunter!)

Además, ¡the Airplane!



(BE A GOOD BOY)

sábado, 13 de febrero de 2010

Tráiler de The last airbender, ¡de Shyamalan!

Me importa un comino si lo quieren o no en Hollywood. Shyamalan es un chingón y el tráiler de su película sobre Avatar podría redimirlo de todo, todo The happening. Y eso que a mí me gustó.



(¡WOAAAH!)

viernes, 5 de febrero de 2010

Los Ivanes: memoria

Los Ivanes han sido entregados desde hace dos años; éstos fueron los ganadores de las ediciones 2007 (entregados en 2008) y 2008 (entregados en 2009).

2007
Mejor Película Das leben der anderen, Las vidas de los otros
Mejor Dirección Clint Eastwood, por Flags of our fathers y Letters from Iwo Jima
Mejor Actriz Kate Winslet, por Little Children
Mejor Actor Benicio del Toro, por Things we lost in the fire
Mejor Guión Zodiac, de James Vanderbilt y Robert Graysmith
Mejor Fotografía Curse of the golden flower, de Zhao Xiaoding
Mejor Música Michael Giacchino, por Ratatouille

2008
Mejor Película Slumdog millionaire
Mejor Dirección Julian Schnabel, por Le scaphandre et le papillion
Mejor Actriz Penélope Cruz, por Vicky Cristina Barcelona
Mejor Actor Daniel Day-Lewis, por There will be blood
Mejor Guión Before the devil knows you’re dead, de Kelly Masterson y Sidney Lumet
Mejor Fotografía There will be blood, de Robert Elswit
Mejor Música Alexandre Desplat, por Lust, caution

2009
Mejor Fotografía Inglourious basterds, de Robert Richardson

(¡...Y CONTANDO!)

Los Ivanes 2009: Mejor Fotografía

Los Ivanes son los premios que yo concedo —para regocijo y cardiaca expectación del mundo del cine mundial— a lo mejor del cine que yo vi durante el año. Tienen tanta importancia que me importan: yo los decido, los administro, los gobierno, les sirvo. Soy su amo y su esclavo. Ah, ja, ja, ja.

Y el Ivanes a Mejor Fotografía es una cosa que qué cosa. Porque tiene la pretensión de reconocer al cine por uno de sus componentes esenciales: la puesta en escena concreta, la plástica uniforme o caótica pero decidida y congruente, la narrativa que entra, primero —pero no siempre—, por los ojos. ¿Para qué te sirve tener una cámara? Anular la imagen, escoger la oscuridad o huir de la claridad son elecciones conscientes: ¡ay de los idiotas, cortometrajistas, itesianos y especies similares, que andan por allí pidiendo a sus camarógrafos que sean heroicos! Nada es más inteligente que la inteligencia de los hombres: un director y un camarógrafo que saben lo que quieren decir y cómo quieren decirlo son, por unos segundos, más sabios que todos los libros que puedan decirse sobre una sola imagen. Y entonces, tengo ocho aspirantes al premio, pero digo, en aras de mantener al Ivanes dentro de estos límites: ¡adiós, Déjame entrar (Lat den ratte komma in), esa belleza con una niña vampira que importa por millones de cosas menos por el vampirismo de la cinta! ¡Adiós, Appaloosa, interesantísimo intento de Ed Harris por hacer un western auténtico! ¡Adiós, The curious case of Benjamin Button, más valiosa por los gestos de Cate Blanchet y Brad Pitt y por sus maquillajes que por las elecciones de encuadre, de profundidad de campo o de foco de su excelente equipo de fotógrafos! ¡Adiós, adiós ya!

Y me queda un difícil conjunto de cinco cintas compitiendo por el premio, todas valiosas, sólidas y contundentes, todas de imágenes inolvidables; no: memorables. La redondísima Revolutionary road (¿alguien olvidará esa alfombra sobre la que gotea sangre?), la impactante Watchmen, una asombrosamente atractiva Harry Potter and the Half-blood Prince, la emocionante Inglourious basterds y esa joyita de la fotografía y edición narrativas que es The wrestler (por el amor de Dios: ¡siga usted la espalda de Mickey Rourke en la misma secuencia rumbo al ring o rumbo al frigorífico!). Pero hay que decidir, ay, qué miedo. Y casi siento que soy injusto (lo soy), casi me convenzo de ello, porque he de escoger. Es como Sophie's choice, chingao. Pero escojo, que al cabo aquí no hay nazis. Y el Ivanes 2009 a Mejor Fotografía es para Inglourious basterds.



Dos palabras: gran angular. Y mencionaré tres planos: el de la secuencia inicial, con el francés que parte madera mientras una de sus hijas cuelga la ropa en tendederos, a la Sergio Leone; Mélanie Laurent retocándose el maquillaje bajo una redecilla que le cubre los fatales ojos; y Landa, el maravilloso Christoph Waltz, tras de un teléfono mientras negocia su salvación. Pero hay millones de ésos: millones de planos que son carteles para comprar a dos metros de base para cubrir una pared con ellos, caramelos sembrados en una película que es todo dulces, como la casa de la bruja de Hansel y Gretel. Aunque el resultado final de la cinta de Tarantino me resulte intragable, por empalagoso, ir de humor amargo a una tan edulcorada cinta me proveyó de una de las mejores noches de mi vida. Y sería idiota negarlo: míster Robert Richardson ha bordado con esta película una de sus más explosivas, clásicas y adorables películas del año. ¿Por qué todo, sin embargo, parece tan lejos de Pulp fiction y, por desgracia, tan cerca de Kill Bill?



Tengo para mí que ese perro Tarantino recibirá el Oscar a Mejor Director. No me importa. Inglourious basterds merece varios tipos de reconocimiento, y me queda claro que no se conformará sólo con el popular.

Abur.

(A CONTINUACIÓN: ¡EL IVANES A MEJOR ACTOR!)

jueves, 4 de febrero de 2010

Salinger

Reproduzco aquí la linda columna que publicó en Mural, este jueves, José Israel Carranza sobre Salinger y su reciente fallecimiento. Yo publiqué una, varias veces menos interesante, el viernes anterior. No pongo el link a Mural porque —ajá, adivinaron— ese remaldito sitio todavía es de paga. Ya cambiarán, ya cambiarán.


LA MENOR IMPORTANCIA
Nadie
José Israel Carranza

4 Feb. 10

En las notas que informaron sobre el deceso de J.D. Salinger, y sobre todo en las de los periódicos estadounidenses, había un regusto generalizado de reproche, de ajuste de cuentas: antes de consignar la estatura literaria del escritor, antes de recordar la influencia decisiva que ha tenido en medio siglo de lectores, dichas notas destacaban cómo, durante la mayor parte de su vida, el autor de El Guardián entre el Centeno había eludido obsesivamente no sólo la fama que le acarreó su obra, sino todo contacto humano.

"Recluso de sí mismo", lo llamaron por ahí, o "el Garbo de las letras" (por recordar a alguien más que quiso omitirse de su propia celebridad). "Famoso por no querer ser famoso", se leyó en The New York Times: una calificación que no por artera deja de ser comprensible: si alguien es Alguien, lo es exclusivamente gracias a que la prensa y la publicidad y la avidez del público así lo deciden.

Aunque pasó casi 60 años retirado del mundo, Salinger resucitó varias veces en la atención de los medios por la vía del escándalo: se quiso hallar claves en los subrayados que hizo en su ejemplar de El Guardián... el asesino de John Lennon; su foto más reproducida es la que lo muestra agitando un puño enfurecido delante de la cámara de un intruso; en 1981 apareció la "entrevista" que le sonsacó una oportunista que lo sorprendió mientras iba a recoger su correo (luego se ha dicho que tal "entrevista" fue posible porque la dizque entrevistadora estaba de muy buen ver). Hace algunos años, una hija sacó una biografía dictada por el resentimiento, y apenas hace seis meses Salinger tuvo que pedir a un juez que impidiera la publicación de una secuela de su novela (que se publicó, aunque no puede circular en los Estados Unidos). Y ello por no hablar de las ediciones censuradas, las prohibiciones de leerlo, las leyendas que lo imaginaban como un chiflado y, ahora, el ansia por saber qué habrá estado haciendo todo este tiempo, porque, al morirse, perdió la batalla: en ningún lugar hay menos privacidad que en la tumba.

En un mundo aturdido por la frivolidad y la ira, siempre es admirable alguien que decide hacerse a un lado. Pero, además, lo que enseñó con su obstinación en el silencio fue que, cuando se trata de literatura, uno está solo y no puede pedirle cuentas a nadie más que a sí mismo. El autor siempre sobra. O, quizás, si mandó a su editorial que quemara toda la correspondencia que le dirigieran sus fans y echó el candado, fue porque, como Holden Caulfield, quiso "estar lejos de toda maldita conversación estúpida con nadie", y ser al fin esa cosa extraña, infame e imperdonable: un hombre que quiere que lo dejen en paz.

menorimportancia@mural.com

(SNIF)

martes, 12 de enero de 2010

Los Ivanes 2009

Los Ivanes son los premios más importantes del cine: para mí. Son los premios que yo entrego a lo que más me gustó del cine que yo vi durante el año. No es una selección poco variada, poco plural o poco abultada: durante 2009 vi 119 películas y te apuesto a que tú no viste tantas (de las dos apuestas que conseguiré, ja, perderé una y ganaré otra). Muchas fueron películas viejas, o cintas ya del año del caldo, que no meteré a la competencia. La idea es que entren sólo estrenos o películas no estrenadas que hubiera podido ver en video. Es el caso, digamos, de Push, esa bobaliconada sobre superhéroes que sufren donde Dakota Fanning consigue ser despedazadoramente aburrida, ella, que era una niña tan simpática: acá no se había estrenado cuando ya me la habían traído en video. Milk, Changeling, The curious case of Benjamin Button, entraron en esta selección porque yo las vi en video cuando no las había visto en cine y apenas estaban en cartelera. Así funcionan los Ivanes.

Como es éste el tercer año que entrego los Ivanes, para catarsis y asombro del mundo del cine, vale la pena hacer un brevísimo recuento:

- 2 entregas de los Ivanes han acontecido: 2007 y 2008.
- 7 premios Ivanes se entregan: película, director, guión, actor, actriz, música y fotografía, además de tres premios honorarios que pueden ser individuales o múltiples: los Ivanes de Plata, los Ivanes con Laureles y los Ivanes Olímpicos; los nombres son así de mamones y qué y qué.
- 1 chingo de horas has gastado leyendo mis posts sobre los Ivanes.
- 119 películas vi durante 2009.
- 49 películas de las que vi este año son susceptibles de competir: desde la infame Australia de Baz Luhrmann (alguien que le dé un papirotazo de mi parte, porfa) hasta la amable Trumbo de Peter Askin con ese elenco que ya lo quisiera, digamos, Clint Eastwood o de allí pa' arriba.
- 14 de esas 49, nada más, fueron películas en video; seguramente, cintas piratotototas. Ni modo.
- 1 de esas películas es un documental, y sólo una: This is it, la peli sobre Michael Jackson. Me gustó mucho, pero vayamos, desde ya, descartándola porque no entrará en ninguna puta categoría. Qué hueva.

¿Estamos listos? En los próximos días haré una pedante, insoportable, pesadísima selección de entre las cintas que vi este año. Nadie más que yo entenderá su lógica, pero tú, obsesa lectora, adicto lector, las revisarás con calma parsimoniosa.

Allí vienen los Ivanes 2009.

Nos vamos a divertir, cómo chingaos no.

Ajúa.

(¡!)

Y más ,más cine

Las listas de las Rotten Tomatoes, es decir, sus Tomates de Oro, son referencia indispensable cada año. Lo pésimo es que descubro que, de 2009, no he visto ¡ni la mitad! A surtirse de discos pirata, supongo.

UP IN THE AIR QUÉ ONDA!)

Más cine, cine, cine

1. Oliver Stone y sus mamadas.

2. Spider Man 4 y sus mamadas.

3. Y Sam Mendes dirigirá Bond 23 y sus ma... ey, espera. ¿Sam Mendes? ¡Wooow!

(NINGUNA DE LAS DOS PRIMERAS COSAS ME IMPORTAN. HOY VI ZOMBIELAND Y ME DIVERTÍ: JODEOS)

Trolls en los foros y los homosexuales

La discusión sobre el matrimonio ente homosexuales, recién aprobado por ley en el DF, y la posibilidad de que adopten niños, tiene encendidos los foros de los periódicos en Internet. Homófobos auténticos, furiosos y ofendidos, e inquisidores de inquisidores, indignados y progresistas, se enfrentan con rabia y con faltas de ortografía de tipos no documentados por la Academia. Los foros, sin embargo, no son divertidos: preocupan horrorosamente. ¿Serán trolls, me pregunto yo?

Jotito lector, tortillera lectora, lee esta nota. Y, para darse un ejemplo de que no soy el único advertido de la actividad incesante de trolls en el planeta, lee esto. Además, del foro de comentarios a la nota de El Universal rescato esto, que es valioso, útil y, por supuesto, singular en medio de las discusiones de estos días.

MÁS
Y luego, por supuesto, tenemos a las iglesias unidas. Con el debido respeto, ¿qué chingados les pasa?

(¡SÍ AL DERECHO DE ADOPCIÓN DE LOS MATRIMONIOS GAY! SOY PROGRE Y QUÉ)

sábado, 9 de enero de 2010

Dos titulares del día

1. "Niña se quema al chupar cable USB conectado a laptop". Yo hice algo así cuando era pequeño, como de siete años, con un eliminador conectado al tomacorriente de la pared. Vi varios tonos de morado y verde y luego me vine al piso y reaccioné unos segundos después, sin problemas. Nadie me vio, nadie me regañó, nadie me reconvino, nadie se alarmó: una mano quemada es el mejor maestro. Supongo que una lengua quemada debe ser algo así como el mejor prefecto que jalonea del suéter mientras saborea una sonrisita pervertida porque acaba de sorprenderte mientras una de tus compañeras tiene las manos dentro de tus pantalones en el baldío que hay detrás de los baños, a la hora del recreo. O algo así. Qué mala onda. Y mira, las USB, tan inofensivas que se veían.

2. "Harold Pinter tuvo una amante al tiempo que engañaba a su mujer con otra". ¿Por qué eso es nota, en cualquier caso? No lo sé, pero me queda claro que "frasear" el titular debe haber sido divertidísimo.

(ERA AMANTE DE LA NOVIA QUE TENÍA CUANDO SU AMANTE ERA SU NOVIA Y SU ESPOSA NO SE OLÍA NADA DE NADA. PARECE OBRA DE PINTER, PODRÍA DECIRSE, PERO DEBEN HABER TENIDO MUCHOS MÁS DIÁLOGOS)

jueves, 7 de enero de 2010

Patiños en la controversia

Cositas curiosas de la libertad de expresión. Esteban Arce, el que era patiño del Burro Van Rankin que era patiño de este otro, se convirtió en uno más de los líderes de opinión que atizan la polémica en torno a los matrimonios homosexuales. ¿Esto no iba en serio, digo yo?



(LA PREGUNTA ES: ¿POR QUÉ HAY GENTE A LA QUE LE IMPORTA LO QUE DIGA ESTEBAN ARCE, EN CUALQUIER CASO?)

sábado, 2 de enero de 2010

jueves, 31 de diciembre de 2009

10 "películas más esperadas" de 2010


Es que va a haber muchas listas, así que he aquí una primera, bastante interesante. Me quedo con la espera de Iron Man 2 e Inception. La de Scorsese con Leo, francamente, me suena a que va a estar de hueva... pero son Scorsese y Leo.

Ya veremos.

(AJÁ)

¡Iron Man 2!


Yo sólo sé decir que el Iron Man de Favreau es la cosa más cool desde que se inventó el término "cool". Extrañaré al gran Terrence Howard, pero ¡vean a Cheadle al final!



(¡WAR MACHINE!)

Y películas de los 2000

Las películas más divertidas de la década, según The Huffington Post, incluyen a The hangover, Ghost world y School of rock. Su resumen es gringo-gringo-gringo y, por eso, es divertidísimo. Yo prefiero Knocked up.



(¡ETERNAL SUNSHINE!)

Las citas más tontas de los años 2000 ¡y gatoooos!


El "They misunderestimate me" de George W. Bush es sensacional, pero tiene razón The Huffington Post al colocar primero a Dana Perino: "No tuvimos un ataque terrorista en nuestro país durante la administración del presidente Bush". Clásica.

El sitio del periódico tiene varios "Lo mejor de...", incluyendo este sensacional video que el resumen del año para Estados Unidos: 2009, the year of WTF?



Añade una lindísima recopilación de gatos sensacionales de 2009. No tiene pierde.



("EL MATRIMONIO GAY DEBERÍA SER ALGO QUE PASARA ENTRE UN HOMBRE Y UNA MUJER")

martes, 29 de diciembre de 2009

¡Coriolano en cine!

Andaba buscando notas sobre William Hurt, uno de mis actores favoritos del cine hollywoodense. Descubrí que aparecería en una Coriolanus. El corazón me dio un brinco, pero mi corazón da tantos brincos que no le presté atención. Ahora mismo, no obstante, vencería a una pulga en un combate de saltos: ¡Coriolanus! Ralph Fiennes será el obstinado y cabezadura capitán romano. ¡Argh!

(ARGH!)

lunes, 28 de diciembre de 2009

Los mejores libros de 2009

Según El País, lo advierto.

(THOMAS WOLF)

¡Qué blog de música!

Se llama Los que no se consiguen y es increíble. Punto.

(PERO, ¡PATXI ANDIÓN! ¡WOOOOW!)

Michael (y otros muertos)


2009 fue el año de la muerte de Michael Jackson (entre muchas otras cosas). Era un monstruo, pero era nuestro monstruo, ribeteó El País un reportaje acerca de su trayectoria. Éste es el link al tremendo trabajo, y éste a otro y a otro.

Todo eso sale de un especial de obituarios de 2009 de El País que no tiene madre.

(DON'T STOP TILL GET ENOUGH)

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El gato que saboteó Siberia

Esta nota genial y tristísima y preocupante y ridícula me tiene con la mitad de la cara sonriente, la mitad enlutada. Pobre gatito. Qué magníficos quince minutos de fama.

(ESPERO QUE NO SE LLAMARA LUCKY)

Teatro: Memoria de 2009

Éste no soy yo, pero qué señor tan elegante, ¿no?
Este indecente resumen mío de lo que ocurrió en teatro en Guadalajara durante 2009 fue amablemente grabado, leído y transmitido por el programa Escena Radio, de Radio UdeG, como un gesto de deferencia hacia mí, que he colaborado ya en ocasiones anteriores con ese espacio, y por invitación expresa del equipo de producción. La cortesía de Lourdes González y del brillante Miguel Lugo, además del equipo de Escena Radio, me hicieron muchísimas veces mejor el año que se termina; se los agradezco con toda humildad. En este sitio encontrará usted, lector radiofónica, lectora de frecuencia modulada, el podcast de Escena Radio; si se apura, puede bajar el programa del 15 de diciembre, de la transmisión original de este texto.

Lo reproduzco aquí, en su versión original —faltaron unos fragmentitos, sospecho que para nada extrañables, en la transmisión del martes 15 de diciembre—, porque me levanta mucho el ego, y porque, para eso, éste es mi blog y no de nadie más. Ja. Una versión reducidísima y asquerosamente personal aparecerá en mi columna Danza macabra, de Público, el viernes 18 que viene.

La imagen que ilustra este post la he tomado del interesante blog Radio-Actividad.

Memoria de 2009

El año de la crisis, el año de la influenza y el año de la contingencia sanitaria. Con esos tan pesimistas tres elementos, los teatreros de la ciudad bien podrían recordar el complicado 2009 que se nos muere. Fue la contingencia que no sólo puso a los teatreros a arrancarse los cabellos y mesarse las barbas por sus montajes detenidos, sus espacios cerrados, sus taquillas mosqueadas, sino también la que socavó los firmes cimientos de proyectos como el Congreso Internacional Clown 2009 que, sin embargo, salió adelante.

Fue un año con mucho movimiento, muchos montajes en cartelera y la consagración de una certeza: que el público de la ciudad es impredecible. Eso sí: mucho más divertido que los teatreros, que, sin embargo, en 2009 hallaron dos o tres buenas ocasiones para encontrarse de cerca y paladear, brevemente, el amargo sabor de comportarse como una comunidad. Fue el caso del Festival de Teatro Jalisco 2009, un curioso experimento que dejó descontentos a muchos, pero que tuvo el tremendo acierto de reunir durante pocos días a teatreros de todas estirpes y todas calañas. Y fue el caso, un bocado más difícil de tragar, de la polémica en torno a la Compañía Estatal de Teatro y el millón de pesos que Beto Ruiz y su elenco deberán justificar con El gesticulador de Usigli, pero en 2010. Amén de lo que ocurrió con ese montaje en particular, las dos convocatorias que vimos en el año y la suspicacia que suscita casi cualquier proyecto auspiciado por un gobierno panista, la discusión en torno a qué debe hacer la Secretaría de Cultura en su relación con los teatreros fue, más que interesante, esperanzadora: parece que muchos profesionales del estado tienen ganas, ahora sí, de buscar mejores maneras de aprovechar el vínculo con las autoridades. La gran pregunta es el espectáculo de levantamiento de voces de este año si servirá de algo.

Habría que decir palabras como éstas para recordar 2009, y el orden de la siguiente lista depende absolutamente del gusto personal y de la agenda de este comentarista, quien se disculpa por omitir los nombres de aquellas obras que no vio o no pudo ver, pero se siente aliviado de omitir varias otras que vio y desea olvidar, porque, en 2009, siguió haciéndose teatro pésimo en Guadalajara, teatro ofensivo y pretencioso y desalentador. En contraste, hubo la asombrosa Horizontal-vertical de Beto Ruiz y Justyna Tomczak. Dos sensacionales muestras del teatro de Steven Berkoff: A la griega de Rafael Garzaniti y La secreta vida amorosa de Ofelia de Miguel Lugo. El convencimiento de que el buen trabajo de los teatreros locales tendrá que darse por la vía de los grupos más exigentes o no se dará, o si no que le pregunten a Inverso Teatro, a La Nada Teatro o a La Nao de los Sueños y su Comida para gatos. La popularidad inesperada de Sabor a Freud de Eduardo Villalpando y de Ángel de mi guarda, dos proyectos de los cuales hay que destacar, primero, su buena producción. Aunque, guardando las distancias, en Sabor a Freud hay que pensar también en la mancuerna de Vera Wilson y Mauricio Cedeño. Dos Shakespeare de Fausto Ramírez, uno de ellos tan sólido que el otro se disuelve: Romeo y Julieta para niños con una Susana Romo ejemplar y Hamlet príncipe de Dinamarclown. Y Azucena Evans en Demetrius: otra actriz ejemplar. Y Al teatro en bici, y el primer festival de teatro callejero, y cada vez más jóvenes haciendo no sólo teatro joven, sino auténticos esfuerzos por hacer buen teatro: ¿de dónde, si no de jóvenes, salió por ejemplo el Cabaret la Polaca? Una palabra: Serengueti; y un nombre: Sara Isabel Quintero. Las impactantes visitas de Mujeres soñaron caballos de Daniel Veronese y 1984 de The Actor’s Gang. Acerca de la orfandad y El extraño caso de los espectadores que asesinaron a los títeres y la confirmación de que el Mosco Aguilar está haciendo escuela como un director aguerrido y original. Y Opa!, ese show entre Zaikocirco y Les Cabaret Capricho que hizo a más de uno sonreír por el futuro de los artistas circenses en esta ciudad. Todo el mundo amó a Canek y todo el país habló de Doctor Frankenstein, pero otros prefirieron voltear a la inteligente discreción de El mundo de Marikrís de El Triciclo o a la inteligente concreción de Escenas de una mentirosa y su perro, de los Constantini Carla y Daniel. Y una discreta conquista: si quieres ver la cartelera de teatro, asegúrate de tener a muchos teatreros en tu Facebook, porque no hay un solo sitio de Internet, una sola revista, un solo suplemento, un solo periódico, que tenga organizada y en un espacio de fácil lectura las agendas del sector.

Lo demás son hallazgos, repeticiones, aciertos, fracasos, bobadas, genialidades: todas esas cosas que hay en una ciudad donde la vida artística es agitada pero inestable y temeraria pero prejuiciosa como un estudiante de preparatoria. En Guadalajara hay buen teatro: no tanto como en el DF, pero no tan poquito como en otras ciudades. Hay muchas fallas. Hay mucha pedantería, hay divas insoportables por consagradas y divas insoportables porque nadie las conoce, hay mucho amateurismo, y un doloso analfabetismo merced al cual el teatrero promedio dedica menos tiempo a leer libros que a cambiarse el peinado en la estética unisex de la esquina. Pero hay muchos buenos artistas, directores jóvenes que estudian de verdad, actores que preparan sus cuerpos pero también sus cabezas, vanguardias saludables y tradiciones bien conservadas; cada vez hay más productores y, poco a poco, ellos y otros hacen mejor la tarea de buscar patrocinios en lugar de posarse bajo las ubres del gobierno local. Hay buenas ideas; a veces, hay gente con la disciplina, la voluntad y el rigor suficiente para llevarlas a la práctica; y a veces, en brillantes escasas ocasiones, se convierten en montajes geniales. Eso también hay en el teatro de Jalisco, eso también lo vimos en el año que termina. Y si los teatreros hacen bien su chamba, y ningún virus mutante obliga a cerrar los teatros y a retrasar temporadas, 2010 servirá para confirmar que, poco a poco, el teatro en Jalisco se convierte en un sector respetable de la vida en comunidad. Y los que amemos el teatro iremos a otra función con menos sobresaltos y mejores expectativas, y ocuparemos nuestras butacas y esperaremos a que una voz, mediada por un espantoso sistema de sonido, nos diga cuatro palabras cargadas de energía eléctrica que recorren la médula espinal y nos devuelven un poco de confianza en la imaginación humana; cuatro ridículas, rituales palabras: Tercera llamada, tercera: comenzamos.

Para Escena Radio, Iván González Vega

martes, 15 de diciembre de 2009

Más granadas

Foto tomada de Cambio de Michoacán
Nada hay tan terrible como la normalidad: regulariza lo extraordinario y establece parámetros sobre lo regular. Si lo normal acá es que la gente beba leche, que allá la gente beba jugo de naranja deberá ser no ya diferente, sino controvertido: provocador, ofensivo, chocante, exagerado, afectado, sospechoso, peculiar, curioso al menos. Si, de repente, alguien por acá abre una caja de jugo de naranja y lo bebe frente a todos, sacude el mundo, mueve el tapete, desordena y agita. A veces ocurre que lo extraordinario merece más sorpresa que estupor y más curiosidad que morbo, y entonces los de acá adoptan el jugo de naranja como otra bebida admisible. Y todos tienen dos sanos tipos de tragos para el desayuno. A menos que se descubra que el jugo o la leche eran venenosos, en cuyo caso tenemos un bonito problema y, en una de ésas, varios cadáveres que sepultar antes de que mosqueen el escenario.

Cuando la delincuencia organizada sentó sus reales en el país en torno al control del narco, los secuestros, los asaltos a grandes negocios y la invasión de las autoridades institucionales, consiguió un golpe fantástico que benefició a todos los bandos, a los rivales entre sí inclusive: el éxito de que la gente creyera que su actividad, su influencia y la sombra que arroja sobre nuestros días son normales. No ya extraordinarios, no ya una taza de jugo de naranja que un temerario integrante de la comunidad se bebía descaradamente frente a nuestros ojos: algo regular, algo de todos los días. Todos conocemos a alguien vinculado al narco, todos sabemos de alguien secuestrado, a alguno de nosotros le llegó aquel mensajito de celular que ofrecía una camioneta de cientos de miles de pesos a cambio de un depósito mínimo cuyos beneficios jamás veríamos, todos dimos una vez mordida a un agente de Vialidad, todos sabemos cómo sobornar a un policía para que, por la noche, cuando nos pesca con una cerveza abierta o ejercitando los sanos intereses eróticos personales en el interior de un carro, nos deje ir en paz. No es lo mismo, pero hoy todos aceptamos que, de vez en cuando, sabremos que por ese crucero que atravesamos a diario, cerca de la escuela de nuestro hijo o a media cuadra del trabajo de nuestra pareja, un par de sicarios fulminarán a riflazos a alguna víctima de sus intereses. A las seis de la tarde: normal. A las tres de la tarde: normal. A las once de la mañana, frente al centro comercial por el que paseamos tantas veces: normal. Esas cosas pasan. Pasan aquí, en Guadalajara, como pasan en el DF o pasan, pongamos por caso, en Colima. El matiz viene cuando comparamos nuestras experiencias con las que considerábamos exageradas e inalcanzables, esas que no nos tocarán porque se ven demasiado lejos: Guadalajara no es tan violenta como Tijuana, nos decimos unos a otros, obtenemos un asentimiento definitivo de nuestro interlocutor y seguimos lamentando la suerte de los demás. Nuestros fusilamientos en avenida Vallarta, en avenida Patria, en avenida Mariano Otero, son minucias ante lo que ocurre en Matamoros, en Reynosa, en Monterrey, en Culiacán. Y nos sentimos tranquilos porque nuestro vochito rumbo al exceso inalcanzable avanza a cinco metros por hora, impulsado por nuestras ejecucioncitas y nuestros enfrentamientitos, mientras que en el norte hace un buen rato que echaron a andar un tren bala que es eléctrico y no necesita repostar combustible. Se nos olvida que el vocho, ridículamente lento, avanza de todos modos. Se nos olvida que este cacharro entrador no se para. Se nos olvida que no nos hemos detenido.

Hace cinco años, Morelia, capital de Michoacán, convivía lastimosamente con municipios vecinos afectados por el crimen organizado: la presunta existencia de una organización bautizada por los periodistas especializados como cártel de Los Valencia, otra o la misma bautizada por otros periodistas especializados como cártel del Milenio, y por uno de los más sanguinarios grupos criminales que el país vio en años, los presuntos Zetas. Convivía con Uruapan y sus novedosas primeras planas de cabezas lanzadas a pistas de centros nocturnos como había convivido por decenios con la realidad del narco de la Tierra Caliente, tan temible como hogareño: no salía de su Apatzingán o de su Lázaro Cárdenas y, por eso, a nadie le preocupaba en la ciudad del Festival Internacional de Música, de la Catedral barroca, de las canteras rosas, de la Tota Carvajal y Tomás Boy y de la casa natal de ese elevado prócer derrotado José María Morelos.

La noche del 15 de septiembre de 2008 fue la ocasión de Morelia para darse cuenta de que no era extraordinaria en su normalidad, que podía dejar de ser normal para volverse extraordinaria y que su nueva normalidad sería la otrora extraordinariedad temible de Uruapan o Tierra Caliente. Con unos escrúpulos aparentemente serruchados, unos hombres jóvenes dejaron caer o lanzaron o colocaron estratégicamente dos granadas, en momentos distintos, en medio de los gentíos que se hacen en la avenida Madero en las celebraciones de esta noche de septiembre. Las fotografías dieron cuenta de un horror que, como dice Susan Sontag en aquel libro Ante el dolor de los demás, no es menos doloroso por lejano, pero sí es localizable, como un recorte que podemos medir y estudiar separado de su contexto.

Tengo para mí que los morelianos, los nativos y los venidos de fuera, los que vivimos allí y los que no vivimos allí, no habíamos acabado de cerrar la boca ante la alarma que esta nueva normalidad nos ponía enfrente, incuestionable e incombatible, cuando, este martes, otras granadas nuevas, menos gravosas pero igualmente impactantes, estallaron en la ciudad. No hubo tantos heridos, ni muertos, como en 2008. Otras no explotaron y los militares tuvieron que desactivarlas.

¿Ésa es, pues, la normalidad ahora? ¿Es, ésa, Morelia? ¿No la Morelia de las inocentes y rancheras corundas, de los cien tipos diferentes de quesos, de la barbacoa por las mañanas y las hamburguesotas por las noches, de atole de grano y el pan de Zinapécuaro? ¿Ya no la Morelia de los plantones de maestros o de Antorcha Campesina en el obelisco? ¿Ya no la Morelia de los ambulantes que brotaban como hongos después de la lluvia en el centro histórico? ¿Ya no nada más la Morelia de los preparatorianos que cierran escuelas y avenidas para organizar tardeadas, de los gobernantes extrañamente corruptos? ¿No la Morelia del 12 de diciembre en que el paseo de San Diego se llena de cáscaras de cacahuate y bagazo de caña, o la Morelia que se hace intransitable al mediodía cuando el tráfico está en su punto más alto? ¿También es una Morelia estupendamente necesitada de militares y policías en las calles, exageradamente temerosa del narco, arrebatada por la amenaza de una granada nueva quién sabe en dónde, en la Vasco de Quiroga cerca de la Inmaculada a la hora de la cena o en la avenida Morelos rumbo a la Feria, vamos poniendo por caso?

¿Cómo se normaliza un desastre? ¿Cómo una catástrofe deviene orden? ¿Cómo lo exagerado es el promedio? Sé que estiro hasta sus consecuencias más graves lo ocurrido hoy, pero no olvido el crítico escenario del 15 de septiembre de 2008, las consecuencias domésticas más básicas —como cancelar algunos festejos públicos— ni el hecho de que eso, que vemos allí, a cinco horas en autobús de Guadalajara, más cerca del DF que esta normalita Perla Tapatía, está volviéndose normal en el país. Ya no es el vergonzoso patrimonio de algunos estados del norte: por todos lados, el crimen organizado y las autoridades corruptas nos arrebatan ciudades que sirven para que nosotros vivamos en ellas. Más todavía: nos arrebatan ciudades que somos nosotros mismos, nuestros barrios y centros y periferias. Vivimos en ellas y queremos que en ellas vivan nuestros hijos y sabemos que en ellas hemos dejado atrás a nuestros padres: luego, esas ciudades somos nosotros.

Me alarma que nos veamos inexorablemente secuestrados: extorsionados, plagiados, asaltados, ejecutados o heridos por esquirlas azarosas sin más culpa que la de haber pasado por el sitio equivocado a la hora equivocada. Me alarma que mi barrio sea más seguro que el de algunos de mis conocidos porque no nos separan más que algunas avenidas. Yo nací en Morelia y viví allí por años. Y he vivido por años en Guadalajara, como en Manzanillo, y mi periplo por ciudades quizá no haya terminado todavía. En cada una dejé no un pedacito de mi corazón o el trocito más dulce de mi memoria, sino a gente, gente viva que merece que la normalidad de sus vidas esté mediada, en principio, por paz y orden. Esas dos palabras le revuelven el estómago a muchos de quienes conozco y cuyas voces e ideas requiero en esta ocasión, pero que piensen en ellas: quizá estemos en guerra, quizá de hecho debamos organizarnos para enfrentar un asedio tan singular como letal, el de la delincuencia organizada que nos lastima a todos, ya por las balas y granadas, ya por la corrupción y el autoritarismo que convoca y provoca. Me disculpo por la ineficiente comparación, pero me urge hacerla básica: ahora, que nos lanzan el jugo de naranja a la ropa, nos azotan el vaso a la cara y nos marcan la leyenda "Miedo" con los pedazos de vidrio que corten mejor, hace falta que nos preguntemos qué normalidad queremos. Y que la persigamos con denuedo y responsabilidad. No sé cómo evitaremos que más granadas estallen en Morelia; sí sé que los ciudadanos somos capaces de construir mejores ciudades, hogares reales que el imperio del crimen no penetre con tal facilidad. Porque el vehículo en el que nos sube es un vochito o un tren bala, lo mismo da: está moviéndose y no se detiene. No se detiene.

Tenemos que meter ya el freno.

Jake Earle Haley como Freddy Krueger


Megacool.



(UNO, DOS, RORSCHARCH ESTÁ AQUÍ)

jueves, 10 de diciembre de 2009

Oh, Roman

Qué tipo. Qué artículo de Martin Amis.

(¡QUE NO, TÍO!)

Rumbo a los Oscar. Ajá, ya empezamos

Anoche estaba pensando que no sé nada de los Oscar que vienen y esta noche, navegando, comencé a encontrarme pistas. Gracias a Dios por esta entrada con cinco películas que deberías conocer en la carrera rumbo a las nominaciones. ¡Es diciembre! Y no quiero ni hablar de lo que An education tiene que ver con nadie que yo conozca. No.

(¡COLIN FIRTH!)

martes, 24 de noviembre de 2009

A lomos de un hipogrifo


Harry Potter and the prisoner of Azkaban, de Alfonso Cuarón, es pura belleza. La música, la puesta en escena, la fotografía sensacional de Michael Seresin, una notoria elección y dirección de actores —la gran aparición de los benditos David Thewlis, Michael Gambon, Timothy Spall y san Gary Oldman— que incluye un buen trabajo, por primera vez, de todo el elenco de niños, un ritmo increíble, un guión divertidísimo, momentos de auténtica belleza siniestra y hasta el mejor coro de sapos de todos los tiempos. No sé cómo no disfruto más esta cinta que, seguro, compraré: la he rentado y la he visto esta noche; tiene la historia menos entretenida de todas las de la saga, pero, sin duda, y junto con su secuela, The Order of the Phoenix, la mejor narrada.

Sobre todo, tiene esa secuencia y ese pretexto que recuerdo todo el tiempo como piezas de un sueño bonito: Buckbeak, un hipogrifo inverosímil, tan adorable y tan impredecible como un gato pero de 500 kilos de peso y con garras de espolones más traidores que las de un casuario de mal humor. Tratado como un adolescente, vigilado como un niño, humillado como sólo pueden humillarte cuando tienes trece años y tu dignidad está en juego cada tercer minuto del día, Harry Potter se anota un triunfo de honor cuando consigue domar, a fuer de gallardía, al gigantesco animal. Hagrid lo carga y lo pone sobre el lomo de Buckbeak, y el hipogrifo galopa como enloquecido y agita sus alas colosales y gana los aires, libre, salvaje, ingobernable y hermoso, una fuerza de la naturaleza encantada por rozar la superficie del lago con las patas en medio de un vuelo a sesenta kilómetros por hora. Ahora, ignoro si narro esto en orden, pero no importa: Harry Potter aprieta las piernas alrededor del cuerpo de Buckbeak, sabe que, si se suelta, caerá y se matará del puro golpe, pero advierte el placer del hipogrifo, su delicadeza de bestia bajo el cielo dorado y frente al horizonte sembrado de árboles oscuros, por encima de la quietud de un espejo; así que se yergue sobre su montura, se atreve a abrir los brazos: está volando. Nadie que vuele puede estar triste, ser miserable o desear la muerte. Todos los que vuelan se dejan secuestrar por la caricia eléctrica de la felicidad.

Así que Harry grita, grita de alegría. Y su grito se pierde en el bosque y se eleva otra vez a lomos de un hipogrifo.

Más adelante, Sirius Black huye montado en Buckbeak, como un vaquero tenebroso en una película de John Wayne. Es audaz y temerario. Pero nada como tener trece años y gobernar el universo mientras vuelas. Alfonso Cuarón le regaló esa escena a cualquiera que quiera recordar que, un día, fuiste libre, fuiste libre y feliz. No tengas miedo, te dice el imposible pájaro con cuerpo de león. No tengas miedo.


(MISCHIEF MANAGED!)

sábado, 7 de noviembre de 2009

martes, 3 de noviembre de 2009

Tráileres para antes de lavar los platos

El genial sitio TrailerAddict.com me permitió encontras estas joyitas:

1. El increíble tráiler de Prince of Persia: Sands of time.



2. El bonito tráiler de Mary and Max, con PS Hoffman y mi adorada Toni Collette.



3. Un tráiler que no había posteado: The Wolfman. Me parece que la veré y saldré diciendo: "Ah, una menos".


4. Y un tráiler sensacional: The man who stare at goats, que está por estrenarse.



(ADICTO DE TRAILERADDIC)

Cosas

Este blog no está muerto. ¿O sí?

1. ¡Master of muppets!



2. Zapatero ofrece un acuerdo político con Rusia para... follar.



2. Esto es una historia: un hombre pasa 17 años en la cárcel esperando a que lo ejecuten y sale un día y resulta que es inocente. Su madre trabajaba para reunir dinero porque, si lo ejecutaban, debería pagar para expatriar su cuerpo. Cuando salió, por fin, quería ver la luna. snif.

4. Hay un grupo que propone aplicar ya políticas de control natal y utiliza como pretexto o argumento el cambio climático: más gente, más contaminación.

(ANIMAL RULES!)

viernes, 30 de octubre de 2009

Michael Triviño o Tulio Jackson

El Universal subió una nota de Michael Jackson con una foto de Tulio Triviño. Es un error, pero qué error más atinado.

Aquí, la captura que hice a las 18:20 horas. Ja.


(¡ESTAMOS AL AIRE, MICHAEL!)

Éste insulta a Sabina

Y, en una de ésas, ocurre que Joaquín se lo merece. Como sea, ahi viene el disco nuevo. Venga ya.

Esto es Tiramisú de limón, su single de lanzamiento.



(TU PUTA MADRE!)

jueves, 29 de octubre de 2009

El Negro


Tuve, si lo recuerdo bien, cuatro encuentros y charlas con David Guerrero. En todas fue amable, cortés, atento y respetuoso: hacía que te sintieras no sólo inteligente, sino también importante. Tenía ese don de gentes según el cual la cortesía no sólo es posible, sino digna de ser aprendida para ponerla luego en práctica. El teatro lo emocionaba, y en eso nos sentimos identificados.

Lamento su fallecimiento y espero, de corazón, que su familia halle pronto la paz. La vida continúa. Es una enorme sorpresa, pero la vida continúa.

Buen viaje, David.

(+)

Taylor Mitchell y dos coyotes


La historia es tan asombrosa como triste. Lástima. La chica cantaba bastante bien.

(DAMN)

martes, 27 de octubre de 2009

Video familiar

Somos puros primos y un tío. A eso nos dedicábamos, antes de ser blogueros. Sea.

Try JibJab Sendables® eCards today!


(JA!)

jueves, 1 de octubre de 2009

Las Danza macabra de septiembre... perdón...

Ya casi vuelvo a este blog: por favor, paciencia. Mientras, posteo las envejecidas Danza macabra de septiembre; este viernes hay columna nueva, ¿eh?

- 4 de septiembre: Caballos y un festival, sobre Mujeres soñaron caballos.
- 11 de septiembre; Mucho trabajo, sobre la determinación del proyecto para la Compañía Estatal de Teatro.
- 18 de septiembre: Opciones para mantenerse informado, sobre la Revista de Teatro Mexicano y Ciclorama.
- 25 de septiembre: Última oportunidad para ver todo esto, de cartelera destacada.

(GRACIAS)

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Ian McKellen


Para hacer Shakespeare, hay que adquirir una refinada inteligencia y una agudísima intuición, porque demanda, de un actor, que sea como un cuidadoso cirujano, capaz de distinguir entre un milímetro vital de tejido y un milímetro que puede hacerse prescindible. Ian McKellen es el actor de Shakespeare, el actor de Shakespeare entre nosotros. San Sebastián lo homenajeó hoy, y el viejo maricón se ha portado como una loca feliz y alegre y sabia, poderosamente sabia, amable y adorable como Gandalf, cruelmente audaz como Ricardo III, enloquecidamente vivo como Macbeth.

Yo amo a sir Ian McKellen.

Las notas: 1, 2.

jueves, 17 de septiembre de 2009

El tigre y el dragón

Acabo de ver de nuevo El tigre y el dragón, y declaro, con el corazón en la mano, que es y será siempre una de las películas más hermosas. Si usted no opina lo mismo, no discutiremos, pero sepa, desde ya, que no me preocuparé en entenderlo a usted.



(UN CORAZÓN FIEL HACE REALIDAD LOS DESEOS)

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Y vos, ¿qué preferís?

Me revienta cómo conjugan los verbos los argentinos, y más me revientan los mamones mexicanos que creen que se escuchan graciosos hablando como ellos. Pero no importa, porque, cuando te preguntan "¿Qué preferís?", la cosa cambia. ¡Qué blog!

(¡TRAINEE!)

martes, 15 de septiembre de 2009

Que nunca se muera Sylvester Stallone

Esta escena de Rocky es chafa, cutre, cursi, naca y mala, muy mala.

Pero es cool. Es muy cool. Es tan cool, que es más que cool.



(ME TOO!)

martes, 8 de septiembre de 2009

No lo puedo negar

Me gustan las películas de Edward Zwick. O no, pero las veo con un gasto de lágrimas que cuento por litros. Vi Defiance, y la adoré. Adoré el rostro y el trabajo de Daniel Craig, el empeño de Liev Schreiber y la elegante discreción de Jamie Bell (con mucho, un actor enorme). Luego caí en la cuenta de que escuchaba música de mi querido James Newton Howard (nominado al Oscar) con violines de Joshua Bell, el de El violín rojo) y, finalmente, que me enfrentaba a una película de Zwick. "¿El de El último samurai, que tanto me gusta?", me pregunté. "¿Y el de Blood diamond, que tanto me gusta, y de Shakespeare in love, que tanto...?". Etcétera. Todas a medio paso del churro; todas a medio paso del buen drama. Que el Cielo lo perdone.

Soy un cursi. Pero a quién le importa.


El tráiler.



"Main titles" del soundtrack de don JN Howard.



(SÍ, YA SÉ QUE POSTEO MUY POCO. DEJARME EN PAZ)

domingo, 30 de agosto de 2009

Más del congreso Siete Caminos Teatrales en Guanajuato

Me robo de Mural esta nota, que me pasaron, amablemente, por correo. La reproudzco completa por respeto a la reportera. Señores de Reforma: no cobren, es Internet.


Enfrenta el teatro frivolidad.- Barba



El Odin Teatret, fundado en 1964 por Eugenio Barba en Oslo, está integrado por actores con un mínimo de 20 años en la agrupación.
Foto: Jorge Escalante

'Todo se ha vuelto espectáculo', lamenta

Julieta Riveroll / Enviada

Guanajuato, México (29 agosto 2009).- El hecho de que el teórico teatral Eugenio Barba (Brindisi, 1936) piense ya en el retiro, no le impide señalar a la indiferencia y la frivolidad como las verdaderas dificultades que enfrenta hoy el teatro.

"Todo se ha vuelto espectáculo, la política y también la religión", consideró el director del Odin Teatret al término de la conferencia inaugural que ofreció en el congreso internacional Siete caminos teatrales, ayer en Guanajuato.

Para Barba, el teatro es un arte que ocupa un lugar importante para una minoría de la sociedad, y aunque no puede competir con la televisión, el internet o el futbol, como en toda democracia esa minoría tiene derechos.

"Puedes encontrar en el teatro un refugio que te permite defender tu diferencia, tu dignidad y necesidad de crear otro tipo de relaciones con los demás".

En la actual crisis planetaria, lo mismo en México que en Europa, el presupuesto para la cultura ha disminuido y quien tiene pasión por hacer teatro no debe esperar a que le llegue un subsidio, sostuvo el discípulo de Jerzy Grotowski, cuya ponencia aludió a los orígenes del Odin y su método de entrenamiento.

Siete caminos teatrales, iniciativa impulsada por la Fundación Cervantista Enrique y Alicia Ruelas A.C., convocó a unos 340 asistentes, de los cuales el 85 por ciento es menor de 40 años y proviene de 19 estados del País.

Barba estuvo acompañado en el escenario de Julia Varley, actriz del Odin Teatret desde 1976. La pedagoga ejemplificó acciones físicas con las que suele trabajar la compañía, así como ejercicios para la preparación de la voz y la construcción de un personaje.

La conferencia se prolongó más de tres horas, debido a las preguntas que hicieron por escrito los estudiantes y profesionales que acudieron al Teatro Principal de Guanajuato.

"Dar consejos a jóvenes es como sembrar en el agua o en el mar, cuando somos jóvenes queremos seguir nuestros instintos y necesidades. Una cosa es cierta, si quieres hacer teatro debes tener conciencia de que es muy difícil, tienes que trabajar enormemente, y en ese esfuerzo te arriesgas a perder tu alma, literalmente perderla sin volverte un mercenario de la industria de la diversión", afirmó el creador del concepto del "tercer teatro".

Por la tarde, ambos artistas volvieron a presentarse en el horario originalmente destinado al brasileño Aderbal Freire, quien por problemas migratorios no pudo ingresar a México y fue devuelto a París, informó Ramiro Osorio, coordinador del congreso. Los organizadores estudian realizar una videoconferencia.

Barba admitió que la compañía viaja siempre a los mismos lugares, como México, y rechaza visitar Estados Unidos porque implicaría ir al encuentro de un público que daría al Odin el mismo trato que al resto de las "ofertas de la industria teatral".

"El camino del teatro que nosotros proponemos es que puedes enfrentar las circunstancias que están en tu contra, hacer sacrificios, saber mantener la coherencia, aguantar las dificultades y no pensar en ganancias económicas".

¿Futuros proyectos? "Después de 46 años (del surgimiento del Odin), todos pensamos que en las próximas dos décadas tendríamos que merecer un cierto reposo".

Elenco permanente

El Odin Teatret, fundado en 1964 por Eugenio Barba en Oslo, está integrado por actores con un mínimo de 20 años en la agrupación, debido a que el director italiano optó por realizar otras actividades antes que formar jóvenes para renovar el elenco de la compañía.

"Cuando preparé a mis actores estaba todo el tiempo en Holstebro, Dinamarca. Trabajábamos todo el día y era fundamental mi presencia. Para mí, formar un actor significa compartir con él todo el proceso, todo el camino, durante tres o cuatro años", explicó Barba."El Odin comenzó a viajar, fundé la Escuela Internacional de Antropología Teatral, trabajé con comunidades y habría sido imposible hacer todo esto si me hubiera concentrado en preparar jóvenes".
Hora de publicación: 00:00 hrs.

Entre ellos, el Pumba

Éste no, definitivamente. Más bien éste de acá:

Cause I'm a liar!



(ROLLINS BAND ERA TAN COOL...)

Danza macabra y Lección de anatomía

Mi columna. Por ahi se coló un par de errores que yo no sé si son míos o del pendejo en que a veces me convierto. Lección se estrenó en 2006, no en 2003, y abajo hay una oración yuxtapuesta que precisa una coma y yo sé que la se puse, sé que se la puse. Disculpen, dioses míos, mi estupidez.

Las Danzas viejitas: viernes 21, Cuatro avisos.

Viernes 14, con El extraño caso de los espectadores que asesinaron a los títeres.

(GRACIAS)

Let me put you in a picture



(LET ME SHOW WHAT I MEAN)

miércoles, 26 de agosto de 2009

Una tarde enrachada

A veces, cuando no tienes iPod, tu iTunes te salva de jurar que el software del universo está mal, mal, mal, y te propina, digamos, esto:

1) "Sueño con serpientes", pero la versión de Santa Sabina. Silvio tiene una linda y original voz; por eso es genial encontrarse con alguien que tiene una voz más linda y más original cantando una canción así.

2) "Chased by a bear", curioso corte del señor Elmer Bernstein escogido para el soundtrack de Ghostbusters.

3) "Ely Nevada", pieza cool de Ry Cooder para el soundtrack de My Blueberry nights, del mejor cineasta vivo del mundo entero: Wong Kar Wai.

4) "Within you", esa cancioncita linda de David Bowie obsesionado con la adolescente Jennifer Connelly, en Labyrinth.

5) "Man that you fear", una de las canciones que sí funcionan del Antchrist superstar de Marilyn Manson. Qué chistoso era ese bato.

6) "Resolution", bonita pieza en la banda sonora de Varekai, del Cirque du soleil.

7) "Sister, I'm a poet". Morrissey, en el Beethoven was deaf, mostrando cómo se divierte y cómo se afana cuando le gusta cantar. ¿No es maravilloso, adorar la propia voz?

8) "I'll see you in my dreams", con Dick Hyman group and Howard Alden, esa pequeña maravilla que caracteriza al soundtrack de Sweet and lowdown, una de las GRANDES películas de don Woody Allen.

9) "Silk road", un número precioso del soundtrack de El tigre y el dragón, de Tan Dun. Oh, esos violines.

(TUQUI, TUQUI, TUQUI-TÚ)

The sixth sense

Acabo de ver Secondhand lions y me acordé de una fecha; justo atiné. El 6 de agosto se cumplieron diez años desde el estreno de The sixth sense, una de las películas que redefinieron el concepto del blockbuster y que lanzaron a la calle la conciencia de que los 90, después de todo, no fueron tan malos. Gracias a esa cinta tenemos a una Toni Collette y a un Bruce Willis más respetados que antes. También tenemos a Shyamalan, que yo adoro pero el resto del mundo desprecia, y a Haley Joel Osment, quien, bueno, era simpático y tierno y decía aquello de "I see dead people" con un encanto que te erizaba los vellos de los brazos. El mundo era mejor.





No sé qué hace ninguno de los involucrados en la cinta. O sí, pero no quiero ocuparme de resumirlo. Me voy a dormir.

Abur.

(¡EL ANILLO DE BODAS!)

martes, 25 de agosto de 2009

Chomsy + Chávez = Toing

Chomsky admira a Hugo Chávez. No es un insulto, no es una broma. Es de verdad.

(DIOS)

1964

I
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado
Ya no compartirás la clara luna
Ni los lentos jardines. Ya no hay una
Luna que no sea espejo del pasado,
Cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
Que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
La fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente)
Sino lo que no tiene y no ha tenido
Nunca, pero no basta ser valiente
Para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
Y te puede matar una guitarra.


II
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
Un instante cualquiera es más profundo
Y diverso que el mar. La vida es corta
Y aunque las horas son tan largas, una
Oscura maravilla nos acecha,
La muerte, ese otro mar, esa otra flecha
Que nos libra del sol y de la luna
Y del amor. La dicha que me diste
Y me quitaste debe ser borrada;
Lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo me queda el goce de estar triste,
Esa vana costumbre que me inclina
Al sur, a cierta puerta, a cierta esquina.


(LA DEDICATORIA SIGUE PENDIENTE)

lunes, 24 de agosto de 2009

Borges, el otro

Viejito, viejito hermoso. Hoy se cumplen 110 años desde el día en que Borges nació. Sólo los individuos existen, si es que existe alguien. Y no sé si la foto es verdaderamente Borges; me parece que no, pero estoy muy cansado para ponerme a investigarlo.

(MI ABUELITO!)

domingo, 23 de agosto de 2009

100 actuaciones fundamentales de mujeres y 100 de hombres

De repente piensa uno: ¿qué no casi cada película contiene al menos una? Pero bueno. Las de chicas. Las de chicos.

(TRANQUILOS, SÍ ESTÁ RAN)

Y una preciosa crónica con don Woody

Está rodando en Londres, el viejito adorable.

(AY, DON WOODY!)

BRUTAL artículo de Mario Vargas Llosa

"¿No les gusta el mundo en que vivimos? Peor para ustedes, porque todo indica que ya no nos queda el antiguo recurso de apagar el aparato de televisión. Ahora, la televisión comienza a ser la vida misma y, nosotros, sus inexistentes comparsas".

(DIOS, DIoS, DIOS)

Tráileres que dices: ¿Qué onda?

1. El increíble tráiler de Avatar. Aunque, pensándolo bien... No, sí es increíble. Aunque, pensándolo bien... No, sí es... No. Bueno, es que son azules.



2. El fantástico tráiler de El hombre lobo. Me parece que Anthony Hopkins es más siniestro.



3. ¿Será esto de verdad? ¿Un tráiler para M. Night Shyamalan's The last airbender?



(A MÍ ME GUSTA SHYAMALAN!)