miércoles, 13 de febrero de 2008

Hoy es un día de encabronarse mucho

Hoy murió Miguel Ángel.

Es algo tristísimo, tan triste que me tiene abrumado. Pero la Muerte tiene una política muy clara y harto inmutable acerca de la tristeza que trae a nuestras vidas:

no le importa en lo más mínimo.

Y no hay nada que hacer.

Al menos, Miguel Ángel, ya no sufrirás en esta vida. Descansa, chico. Y que toda tu paz propicie negra inquietud entre aquellos sin valor para aceptar que han cometido errores con tu caso.

En este mundo no hay justicia.

Eso tampoco le importa a la Muerte.

(SNIF)

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