
2. Una chica monísima que descubrí en Do you like Hitchcock? del imperdonable Dario Argento: ella se llama Cristina Brondo y está más mona que las majas de Goya. Un señor le hizo un blog.
(VA)


Mensaje de Augusto Boal para el Día Mundial del Teatro
(27 de Marzo de 2009)
Todas las sociedades humanas son espectaculares en su vida cotidiana y producen espectáculos en momentos especiales. Son espectaculares como forma de organización social y producen espectáculos como este que ustedes han venido a ver.
Aunque inconscientemente, las relaciones humanas se estructuran de forma teatral: el uso del espacio, el lenguaje del cuerpo, la elección de las palabras y la modulación de las voces, la confrontación de ideas y pasiones, todo lo que hacemos en el escenario lo hacemos siempre en nuestras vidas: ¡nosotros somos teatro!
No sólo las bodas y los funerales son espectáculos, también los rituales cotidianos que, por su familiaridad, no nos llegan a la consciencia. No sólo pompas, sino también el café de la mañana y los buenos días, los tímidos enamoramientos, los grandes conflictos pasionales, una sesión del Senado o una reunión diplomática; todo es teatro.
Una de las principales funciones de nuestro arte es hacer conscientes esos espectáculos de la vida diaria donde los actores son los propios espectadores y el escenario es la platea y la platea, escenario. Somos todos artistas: haciendo teatro, aprendemos a ver aquello que resalta a los ojos, pero que somos incapaces de ver al estar tan habituados a mirarlo. Lo que nos es familiar se convierte en invisible: hacer teatro, al contrario, ilumina el escenario de nuestra vida cotidiana.
En septiembre del año pasado fuimos sorprendidos por una revelación teatral: nosotros pensábamos que vivíamos en un mundo seguro, a pesar de las guerras, genocidios, hecatombes y torturas que estaban acaeciendo, sí, pero lejos de nosotros, en países distantes y salvajes. Nosotros que vivíamos seguros con nuestro dinero guardado en un banco respetable o en las manos de un honesto corredor de Bolsa, fuimos informados de que ese dinero no existía, era virtual, fea ficción de algunos economistas que no eran ficción, ni eran seguros, ni respetables. No pasaba de ser mal teatro con triste enredo, donde pocos ganaban mucho y muchos perdían todo. Políticos de los países ricos se encerraban en reuniones secretas y de ahí salían con soluciones mágicas. Nosotros, las víctimas de sus decisiones, continuábamos de espectadores sentados en la última fila de las gradas.
Veinte años atrás, yo dirigí Fedra de Racine, en Río de Janeiro. El escenario era pobre: en el suelo, pieles de vaca, alrededor, bambúes. Antes de comenzar el espectáculo, les decía a mis actores: “Ahora acaba la ficción que hacemos en el día a día. Cuando crucemos esos bambúes, allá en el escenario, ninguno de vosotros tiene el derecho de mentir. El Teatro es la Verdad Escondida.”
Viendo el mundo, además de las apariencias, vemos a opresores y oprimidos en todas las sociedades, etnias, géneros, clases y castas, vemos el mundo injusto y cruel. Tenemos la obligación de inventar otro mundo porque sabemos que otro mundo es posible. Pero nos incumbe a nosotros el construirlo con nuestras manos entrando en escena, en el escenario y en la vida.
Asistan al espectáculo que va a comenzar; después, en sus casas con sus amigos, hagan sus obras ustedes mismos y vean lo que jamás pudieron ver: aquello que salta a nuestros ojos. El teatro no puede ser solamente un evento, ¡es forma de vida!
Actores somos todos nosotros, el ciudadano no es aquel que vive en sociedad: ¡es aquel que la transforma!
1. En este sitio dicen que Voltron es la mejor caricatura de los 80. Ja. Enlistan un top ten, de hecho, y sostienen en la lista a los Transformers, GI Joe y el Inspector Gadget. Por fortuna, no se olvidaron de los Thundercats.

ACT III
SCENE I. Rome. A street.
Enter Judges, Senators and Tribunes, with MARTIUS and QUINTUS, bound, passing on to the place of execution; TITUS going before, pleading
TITUS ANDRONICUS
Hear me, grave fathers! noble tribunes, stay!
For pity of mine age, whose youth was spent
In dangerous wars, whilst you securely slept;
For all my blood in Rome's great quarrel shed;
For all the frosty nights that I have watch'd;
And for these bitter tears, which now you see
Filling the aged wrinkles in my cheeks;
Be pitiful to my condemned sons,
Whose souls are not corrupted as 'tis thought.
For two and twenty sons I never wept,
Because they died in honour's lofty bed.
Lieth down; the Judges, & c., pass by him, and Exeunt
For these, these, tribunes, in the dust I write
My heart's deep languor and my soul's sad tears:
Let my tears stanch the earth's dry appetite;
My sons' sweet blood will make it shame and blush.
O earth, I will befriend thee more with rain,
That shall distil from these two ancient urns,
Than youthful April shall with all his showers:
In summer's drought I'll drop upon thee still;
In winter with warm tears I'll melt the snow
And keep eternal spring-time on thy face,
So thou refuse to drink my dear sons' blood.
Enter LUCIUS, with his sword drawn
O reverend tribunes! O gentle, aged men!
Unbind my sons, reverse the doom of death;
And let me say, that never wept before,
My tears are now prevailing orators.
LUCIUS
O noble father, you lament in vain:
The tribunes hear you not; no man is by;
And you recount your sorrows to a stone.
TITUS ANDRONICUS
Ah, Lucius, for thy brothers let me plead.
Grave tribunes, once more I entreat of you,--
LUCIUS
My gracious lord, no tribune hears you speak.
TITUS ANDRONICUS
Why, tis no matter, man; if they did hear,
They would not mark me, or if they did mark,
They would not pity me, yet plead I must;
Therefore I tell my sorrows to the stones;
Who, though they cannot answer my distress,
Yet in some sort they are better than the tribunes,
For that they will not intercept my tale:
When I do weep, they humbly at my feet
Receive my tears and seem to weep with me;
And, were they but attired in grave weeds,
Rome could afford no tribune like to these.
A stone is soft as wax,--tribunes more hard than stones;
A stone is silent, and offendeth not,
And tribunes with their tongues doom men to death.


—Oiga, y en el caso (inaudible), señor gobernador... es que usted, cuando está también de acuerdo que, pues, una madre, de alguna manera, sea obligada...
—No voy a entrar a ese tema. Las circunstancias pueden ser las que ustedes quieran, nadie tiene derecho a disponer de la vida de otro ser humano, nadie, yo creo que eso es contundente; alguien que le va mal en la vida, nadie tiene derecho a hacerlo. Miren: si les gusta la historia, chequen la iniciativa que se presentó en el sentido inverso, ¿sí?, en la Alemania de Hitler. Hitler presentó una iniciativa exactamente al revés, y yo creo que lo que están haciendo las personas que presentan la iniciativa es dignificar a la gente de Jalisco; nosotros no nos podemos equiparar con lo que hizo Hitler en Alemania. Hitler presentó exactamente lo inverso y tuvo vigor en Alemania mientras Hitler estuvo ahí. Por algo fue derrotado Hitler, ¿no?, y es como un antiejemplo de lo que no debe ocurrir.






1. Kramer vs. Kramer.
2. Midnight cowboy.
3. El graduado.
4. Papillon.
5. Wag the dog.
6. Straw dogs.
7. Marathon man (la de la broma con sir Olivier).
8. Todos los hombres del presidente.
9. Perfume: the story of a murderer.
10. Tootsie.
11. (fuera de concurso) Rain man.
12. (fuera de concurso) Stranger than fiction.

calcomanía.
(Del fr. décalcomanie).
1. f. Entretenimiento que consiste en pasar de un papel a objetos diversos de madera, porcelana, seda, estearina, etc., imágenes coloridas preparadas con trementina.
2. f. Imagen obtenida por este medio.
3. f. Papel o cartulina que tiene la figura, antes de transportarla.


Prefiero a mi gato
Huyendo feroz
Que a tu calma presencia.

Hay gente que nace así, como ella: es una artista en forma y en el mejor momento de su carrera. Y es simpatiquísima, carajo. Ya se le veía venir, se veía su enorme talento en Heavenly creatures, y no había más que confirmarlo con Sense and sensibility. Su Ofelia es ejemplar. Su Rose en Titanic dignifica una película por otro lado demasiado mal apreciada. Su Iris Murdoch es brutal, tan tremenda como su Clementine rabiosa y visceral de Eternal sunshine... Pero sus películas más recientes son auténticas obras de arte de la actuación, bofetadas en las vulgares lenguas de quienes opinan que en Hollywood se hace un cine irrelevante. ¡Si se callaran tan sólo un momento! Vayan a ver ya mismo Little children: vayan a ver a Kate Winslet convertida en una madre de familia desbarrancándose hacia la necesidad de amor. Véanla en The Reader, sí, una cinta afectada pero, por eso mismo, una mayor demostración de su talento. Y, sobre todo, véanla, ya, ahora mismo, en Revolutionary road: una auténtica cátedra de actuación y una poderosa aventura en el mundo del realismo psicológico. Vea usted a Kate Winslet y descubra a la mejor actriz de su generación en el cine comercial del mundo. ¿No se morirá de ganas, después, usted, de verla en el teatro, vívida y tibia, latiente e incontenible?
"Sin rasgos de impostura ni de antropólogo cultivado, haciendo auténtica, desesperada, emocionante, tierna y cercana a una fauna de la que los occidentales sólo teníamos espeluznantes noticias a través de los concienciados documentales sobre la miseria extrema. Los personajes, el ambiente y los rituales de sufrimiento que padecen esos críos forzosamente buscavidas podrían ser exclusivamente una taxidermia del horror tercermundista, pero Boyle logra inyectarle vitalismo a la sordidez, combinar luces y sombras, dotar de autenticidad al costumbrismo, implicar al receptor de cualquier parte en esta historia de tinieblas y redención, de amores infantiles que perduran a pesar de los destrozos emocionales que causa el paso del tiempo en circunstancias permanentemente sombrías. Y sales contento del cine después de haber observado la tragedia de los desvalidos, con ganas de acompañar cantando y bailando a sus protagonistas en esos encantadores y postreros títulos de crédito en la estación de tren. Es una película osada y atípica, paradójicamente enaltecedora y bonita, ya que casi todo invita al espanto en la realidad que describe. Esta crónica del miserabilismo respira alegría".

"Los Oscar vuelven a demostrar que el talento no está en crisis. Lanzan a la famélica cartelera una docena de películas que otorgan sentido a ese placer incomparable consistente en ir al cine".


Llena de vida la escena
Actualmente la versátil actriz está presentándose en el Rojo Café con la obra de Ignacio Ayala, "Calibre 45".
Foto: Ángel Llamas
Con todo y que su nombre es constante en elencos teatrales, Blanca lamenta no poder vivir de la actuación
Grupo Reforma
Guadalajara, México (22 febrero 2009).- "Un actor que no está en formación, está en deformación". Bajo esta premisa que alguna vez escuchó del director de escena Luis de Tavira, Blanca Aldana, ha ido formándose como actriz profesional.
Blanca proviene de una familia de alfareros y artesanos jaliscienses. Es la segunda hija de José Aldana y Blanca Jiménez y a sus 28 años ya tiene un currículum que incluye más 700 funciones a través de 30 obras teatrales, un largometraje y cinco cortos.
La actriz se acercó al arte escénico en 1998, cuando ingresó al ITESO a estudiar la carrera de Ciencias de la Comunicación y se incorporó a Alebrije, el grupo teatral de la universidad dirigido por Mary Paz Gómez Pruneda.
"Blanca fue muy entusiasta desde el principio, recuerdo que uno de sus primeros personajes fue el de una prostituta, teníamos la presentación en el ITESO, y ella se vino vestida y pintada desde su casa", recuerda con risas Gómez Pruneda.
"Ella se dedicó de lleno a la profesionalización, y ahora es como un chile de todos los caldos, está siempre metida en todo, pero siempre se puede tener la confianza de que va a enriquecer e ir más allá de lo que se le pida" agregó.
A los tres meses de ingresar a este grupo, Blanca pisó por primera vez un escenario interpretando el personaje "Siempreviva" en la obra "La Lotería", dirigida por Gómez Pruneda.
"Aunque en Alebrije no me enseñaron una metodología de actuación específica, tuve la experiencia de lo que implica subirse al escenario", comenta la actriz.
Fue en ese grupo, asegura, en el que comenzó a amar al teatro, pero con Rafael Garzaniti fue con quien empezó su formación profesional.
"Estudié con Rafael Garzaniti por cuatro años, dejé de actuar un tiempo para prepararme profesionalmente, con Rafael, tuve mucha conciencia de lo que es la técnica de la actuación, estudié realismo, comedia del arte, tragedia..." explica.
"Blanca era muy exigente en sus entregas actorales, a veces exigente. Una anécdota que quisiera recordar es cuando ella estaba de intercambio en España, desde allí, pidió se le reservara un lugar para estudiar en lo que luego sería el Centro de Investigación Teatral y Educativo, eso muestra el ímpetu de Blanca, estudiosa, cuestionadora, alumna excelente, cuando serene su ansia de producción, estará todavía más elegante", comenta Garzaniti, uno de los 14 directores escénicos que le han hecho llamado.
A través de cursos y talleres, Blanca ha enriquecido su formación con teatro físico, impro, técnica clown, que también redondea con su preparación en géneros de danza como el tap, jazz, clásica y española.
Su debut como actriz profesional fue con el montaje "El Adiós del Eclipse, Chau Misterix", dirigida por Rossana Benencia, en el que interpretó los personajes de "Miriam", "Doris Day" y la "Tía".
Después su trayectoria creció con trabajos como "Solitarios Perdedores", con el personaje de la joven Joy; fue narradora en "Animalario", de Miguel Lugo; interpretó a Xochiquetzali en "Piratas", de Manuel Bocanegra, y hasta un personaje masculino llamado Estragón en "Esperando a Godot", de Sara Isabel Quintero, entre muchas más.
"'Esperando a Godot', fue una de las obras que más me han gustado, y que mejor recepción ha tenido, no esperábamos que fuera a gustar tanto porque era muy difícil montarla, fue todo un reto, en esta obra fui el personaje de 'Estragón'", comenta Blanca.
"Un actor tiene que estar constantemente activo, entrenando, practicando y creando personajes, porque luego también se oxidan, desgraciadamente muchos actores trabajan en otra cosa y sólo por periodos cortos de tiempo se dedican a la actuación".
Con todo y que su nombre es constante en elencos teatrales, Blanca lamenta no poder vivir de la actuación. Ella ha trabajado como docente, promotora de la lectura, cuentacuentos y dando clases de teatro.
"A ratos me desespera que no me puedo dedicar completamente a actuar, hay temporadas que no hay nada, pero así es la vida del actor. No sé de que manera sería adecuado que se impulsara un poco más la promoción del arte", expresa.
Actualmente la versátil actriz está presentándose en el Rojo Café con la obra de Ignacio Ayala, "Calibre 45", en donde interpreta a una mesera, y en el Teatro Experimental con "A la Griega", de Rafael Garzaniti, dando vida a los personajes de la Madre, la Esfinge y una mesera de café.
A futuro Blanca tiene en la mira hacer cabaret, mientras tanto también explora en el mundo de los títeres.
Así lo dijo
"Un actor tiene que estar constantemente activo, entrenando, practicando y creando personajes, porque luego también se oxidan, desgraciadamente muchos actores trabajan en otra cosa y sólo por periodos cortos de tiempo se dedican a la actuación".

Cada vez con más frecuencia, Strindberg se creía mal visto y perseguido. Tenía un temor muy concreto a las instituciones psiquiátricas. Manifestaba sospechas infundadas, se mostraba decepcionado cuando el "enemigo" se mantenía quieto en vez de reaccionar; y desarrollaba luego un odio imborrable, cuyas consecuencias la persona afectada debía afrontar durante toda su vida. Su euforia juvenil de la época berlinesa "tenía un resabio particular. Su desconfianza, las injusticias cometidas contra otros, la conciencia de haberlos ofendido, el miedo a su venganza, siempre desempeñaban algún papel. Su imaginación siempre se embalaba. Capaz de darlo todo por un amigo, sólo necesitaba un sueño para creer lo peor de esta persona y para actuar de la manera más decidida contra ella". "Por muy estrecha que pareciera, no existía la relación de amistad tras la cual no acechara en él la desconfianza, que se descargaba en súbitas erupciones de las calumnias más malignas e infundadas".



Vi Dark water, dirigida por Walter Salles, con Jennifer Connelly de verdad en uno de sus trabajos más bonitos, Pete Postletwaithe, John C. Reilly, el fabuloso Tim Roth, Dougray Scott, Camryn Manheim (esa mujer es tan buena) y una niña medio buena onda medio pesadita a veces. Guión de Rafael Yglesias, el mismo de La muerte y la doncella de Polanski. Música de Angelo Badalamenti. Producción en general, vestuario, edición, foto... Todo bien puesto.Nos va ocupando una incipiente indiferencia que levanta su voz en silencio precoz, avisando que el fantasma del tiempo no vive en la edad sino en la soledad, esa prisión donde envejece el corazón.
Y, así, es lo mismo la noche y el día, la cumbre, el abismo, la melancolía y el llanto de amor, ese espejo de Dios que se empañó mirándonos los dos.
Siento que el alma, desvaneciendo en nuestros cuerpos, lejos de resistir, se dispone a morir en la calma. Y esa muerte que nadie podrá detener no dejará de ser un paso más, ese otro que quedó detrás.
Y, así, es lo mismo la noche y el día, la cumbre, el abismo, la melancolía y el llanto de amor, ese espejo de Dios que se empañó mirándonos los dos.
La cobardía que nos esposa el uno al otro provocando el temor de afrontar el error, que nos guía, es la herida que deja el sentido común, ese residuo aún de insensatez,
que nos conduce a la vejez.
Y, así, es lo mismo la noche y el día, la cumbre, el abismo, la melancolía y el llanto de amor, ese espejo de Dios que se empañó mirándonos los dos.
